La Secretaría Nacional de Derechos Humanos del Partido Socialista (PS) emitió un comunicado cuestionando el actuar de la "derecha tradicional" y la "ultraderecha" ante el caso de Bernarda Vera, detenida desaparecida que se encontraría en Argentina.
Ante la revelación del caso, aseguraron que "preocupa que se ignore con tanta facilidad que, en esta excepcional situación estamos frente a dos víctimas del terrorismo de Estado impuesto por la dictadura".
Esas víctimas, señalaron, son la hija de Bernarda Vera, "quien enfrenta la dramática situación de saber que su madre, registrada en el Informe Rettig y a quien buscó incansablemente durante décadas, se encuentra viva".
Y la segunda, sería la propia Bernarda, de quien sostienen que "en aquel septiembre, comenzó una experiencia marcada por el terror, que la llevó a vivir un trauma psíquico extremo. A la exigencia de huir de la muerte se sumó la brutalidad de hacerlo cruzando la cordillera y atravesando los cerrados, húmedos e impenetrables bosques de Panguipulli".
La crítica del PS a la derecha
En su declaración, la Secretaría de Derechos Humanos afirma que "la derecha tradicional, que se autoproclama democrática y respetuosa de los derechos humanos, recurre a la Contraloría sin mostrar la más mínima empatía y respeto por la hija de Bernarda, a quien se le atribuye el papel de autora de un supuesto fraude al Estado".
Fue la UDI la que acudió a la Contraloría con un oficio de fiscalización para que se detalle en qué consiste el Plan Nacional de Búsqueda y los descubrimientos que ha tenido. Asimismo, cuestionaron que la familia haya recibido una pensión durante todos estos años y solicitaron que se informe si deberán devolverlos.
Desde el PS se apuntó también a "la ultraderecha" que "con su habitual violencia verbal, pretende instalar la miserable sospecha de un 'manto de duda' sobre la existencia de más de mil casos de detención y desaparición".