Sumar, acoger y esperar que la tensión decante. Esos son los conceptos que condicionan cada paso que da el "guillierismo" desde el lunes recién pasado. Específicamente desde poco después de las 10:30 de la mañana, momento en que Ricardo Lagos depuso su candidatura presidencial y en que el senador por Antofagasta trazó una nueva ruta: la de la búsqueda de apoyos transversales.

Fue a partir de ese momento, también, que Guillier tuvo que aprender a lidiar con el fantasma de la no realización de las primarias, tras el debate levantado por su hoy única contendora en el oficialismo, la DC Carolina Goic.

"Hemos tomado la resolución de ser claros y categóricos: hoy comienza una campaña que termina en su primera etapa el 2 de julio, vamos a las primarias", advirtió este miércoles el precandidato presidencial del PR y el PS, Alejandro Guillier, despejando dudas respecto de su intención de medirse en los comicios internos. Esto, en contraste a la arremetida falangista, que es leída como la reacción a la posibilidad de que se configure un escenario de "todos contra la DC", en caso de que el senador sume también al Partido Comunista y al PPD.

Las directivas de los dos partidos que lo han ungido como su abanderado saben que la clave hoy está en el poder de convocatoria del senador por Antofagasta. Por algo éste envió señales claras en ese sentido, agregando que enfrentará las primarias "con una unidad intensa, dialogando y abiertos a todos los demás movimientos y partidos que integran la coalición progresista de Chile".

El llamado al "progresismo" no es casual. Busca, entre otras cosas, facilitar el desembarco del PPD -partido que se quedó sin candidato tras la bajada de Lagos- a su campaña y de paso le hace un guiño a los adherentes socialistas que estaban con el ex Mandatario.

En clara alusión al riesgo de que la Nueva Mayoría se vea desbordada por la izquierda con el crecimiento del Frente Amplio, en su discurso de "despedida" el ex Presidente Lagos dijo: "No todos compartimos el mismo sentido de urgencia ante la amenaza de una dispersión estratégica de las fuerzas progresistas". El concepto, dicen ex miembros del comando laguista, es compartido a fuego por los ahora "viudos" del ex Presidente.

A la caza de los "viudos" de Lagos

A las pocas horas de la renuncia de Lagos a seguir en campaña, tanto la DC como su abanderada Carolina Goic salieron a la caza de quienes apoyaron la campaña del ex Mandatario y de figuras que -al igual que Guillier- buscaban una opción presidencial.

Así, la directiva del PPD, el ex canciller José Miguel Inzulza y la ex timonel socialista Isabel Allende -cuyo respaldo a Lagos se conoció a pocas horas del comité central del PS que eligió como su abanderado a Guillier- se convirtieron en interlocutores apetecidos por la tienda de la falange. La meta era clara: robustecer la candidatura de Goic.

Pero el "guillierismo" está embarcado en la misma misión de sumar apoyos.

Conscientes de que se debe respetar el lógico "duelo", el comando de campaña de Guillier de todas formas ya ha empezado a tender puentes con el laguismo. Y lo han hecho acogiendo un anhelo clave de los ex colaboradores de Ricardo Lagos: incorporar ideas del programa de gobierno elaborado por este equipo.

El encargado programático del PR, César Cárcamo, asegura que ya analizan las propuestas que el ex Presidente difundió en documentos como "Piensa en Chile: propuestas para conversar". Según relata, acordaron invitar a los colaboradores del ex jefe de Estado "a reuniones donde intercambiemos propuestas, porque tenemos coincidencias", y que "lo que corresponde en esta etapa es que incorporemos el trabajo programático del PS, como también de sectores socialistas que trabajaron en la campaña del Presidente".

Y pese a que la mayoría de los integrantes sondeados ha manifestado que "aún no es el momento" de integrarse a la campaña de Guillier, la próxima semana Cárcamo se reunirá con el ex ministro de Salud, Álvaro Erazo, quien fue parte del Consejo de Personalidades, también llamado Consejo de Campaña de Lagos, instancia que lanzaron el pasado 23 de marzo para reforzar su apuesta y que contó con ex ministros, parlamentarios e investigadores adherentes.

El primer acercamiento con Erazo tendrá como fin recoger las propuestas que trabajaron en el área de Salud, así como abrir puentes de comunicación hacia el núcleo más duro del ex jefe de Estado.

En tanto, otros colaboradores como Gloria de la Fuente y Paula Vial, si bien confirmaron haber sido contactados, manifestaron que aún están en un proceso de reflexión, reuniéndose entre ellos y a la espera de lo que decida el ex Presidente. Es más, el "laguismo" ya fijó una cita para su reencuentro el próximo viernes 21 en la sede de Santiago del Congreso.

PS se cuadra

El desembarco socialista en la campaña de Guillier -una estación clave en la ruta post Lagos del senador- ya está en pleno proceso. "Estamos en una etapa de conformación de los equipos de trabajo para la campaña presidencial, lo más importante es que todos los socialistas van a apoyar a Alejandro Guillier", aseguró a T13.cl el presidente del PS, Álvaro Elizalde.

El abogado destacó que "las señales que han empezado a dar los socialistas que incluso estaban por opciones distintas es que se van a sumar a este esfuerzo y que va a privilegiarse la unidad ante el desafío común que tenemos de generar una alternativa de transformaciones para el próximo periodo".

En esta línea, la vicepresidenta de la Mujer del PS y declarada "laguista" en la interna del partido, Karina Delfino, explicó a T13.cl que "las personas que formamos parte de ese proyecto estamos pasando por un proceso propio de entender la votación del Comité Central, porque la decisión fue difícil". Pese a lo anterior, la precandidata a diputada dijo que "es importante que la campaña del senador Alejandro Guillier pueda fortalecerse territorial y programáticamente".

Pero Delfino no es la única "laguista" del PS que comienza a linearse. Quien oficiara como encargado territorial de la campaña de Lagos, el senador socialista Carlos Montes, y que el domingo pasado acusó un "error histórico" del PS al apoyar a Guillier, este martes sostuvo desde el Congreso que acatará lo establecido por su tienda y que "el desafío" de la colectividad dirigida por Elizalde "es hacer una propuesta sobre cómo se reconstruye la unidad de la centroizquierda, lo que está recién decantando".

Sumar a los partidos... ¿con distancia?

Alejandro Guillier fue claro en su libro "De cara al país": "Mi estrategia es tomar distancia de los partidos. Se gobierna con los partidos, sí, pero debería tener sobre mi espalda el mayor apoyo ciudadano posible (...) Los partidos políticos gobiernan, pero tienen que aprender a gobernar con los movimientos sociales".

De todas formas, tanto en el PR, en el PS y en el entorno del abanderado está claro que no solo se debe avanzar hacia la creación de un comando, sino que en éste se van a integrar los dos partidos que ya lo proclamaron, los que podrían ungirlo (al PPD se uniría pronto el PC), además de líderes de la sociedad civil.

Lo anterior, para superar el comité político estratégico del abanderado, el que incorporó a su equipo personal y los representantes del Partido Radical, a los diputados socialistas Daniel Melo, Leonardo Soto, Daniella Cicardini, más el alcalde Sadi Melo, así como a los diputados PPD Tucapel Jiménez y Rodrigo González. Pero, también, para ir desactivando y descomprimiendo la tensión oficialista.

En esta línea, los equipos políticos, programáticos y territoriales de ambos partidos se fusionarán dentro de lo que será el futuro comando

De la mano de estos planes, eso sí, va la necesidad de que se aquieten las aguas en el oficialismo.

Los cálculos en el "guillierismo" apuntan a que en la DC -que zanjará el tema en su Junta Nacional del 29 de abril- decantará la presión por llevar dos listas parlamentarias y por llegar con su candidata a la primera vuelta.

Para eso, es el PR el encargado de hacer el "trabajo sucio", endureciendo el tono y advirtiendo a la falange que, si persiste en su amenaza de ir a primera vuelta, este partido tendrá que arreglárselas levantando una lista propia de candidatos a las parlamentarias y competir contra el resto del oficialismo. Cuadro que, según los análisis electorales de la falange, sería "el peor" y le generaría una alta merma de representación en el Congreso.

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