El Senado rechazó, este miércoles, el proyecto de ley que buscaba que los presos mayores de 70 años, o que tengan alguna enfermedad terminal, pudieran cumplir sus penas con medidas alternativas como el arresto domiciliario. 

La propuesta que establecía que los hombres mayores de 70 años, las mujeres mayores de 65 y quienes padezcan una enfermedad terminal o un menoscabo físico grave tendrían la posibilidad de salir de la cárcel, tuvo 21 votos a favor y 23 en contra.

La medida impulsada por los diputados de Chile Vamos Francisco Chahuán (RN), Luciano Cruz-Coke (Evópoli), Rodrigo Galilea (RN), Carlos Kuschel (RN) y Enrique van Rysselberghe fue duramente criticada por el oficialismo, que aseguraba que con este proyecto se buscaba la “impunidad” para los criminales de lesa humanidad.

“La derecha, sin pudor y ninguna vergüenza por su propio prontuario, se muestran como los sheriff, los que dicen ‘mano dura contra la delincuencia’, ‘que se pudran en la cárcel’, pero hasta ahí no más les llega cuando les baja el amor y se acuerdan de sus tatitas de Punta Peuco”, dijo antes de la discusión la diputada del Partido Socialista (PS) Daniella Cicardini.

“Esta ley que está promoviendo el Senado, en vez de una ley humanitaria, es una ley de la impunidad, la ley de la aberración, porque quieren sacar de la cárcel a asesinos, violadores de menores, a secuestradores, homicidas. Es impresentable”, añadió.  

A qué presos beneficiaba la ley

El mismo PS que se manifestó en contra de la iniciativa, entregó un detalle de quiénes serían los beneficiados por este proyecto de ley que, de momento, no limita el beneficio de la libertad a condenados por delitos específicos. 

Según el Partido Socialista, tal como está la norma, 776 personas serían beneficiarias. Entre ellos están: 

  • 66 condenas por delito de violación a menores de 14 años
  • 139 por homicidio
  • 137 abuso sexual a menores de 14 años
  • 145 por secuestro
  • 76 por narcotráfico
  • 28 por tortura y tormentos 

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