El cardenal Fernando Chomali defendió a la futura ministra de la Mujer y la Equidad de Género, Judith Marín, de las críticas que ha recibido desde que el Presidente electo José Antonio Kast dio a conocer su nombramiento para el cargo.
En el oficialismo se reparó en que es evangélica y se apuntó a que Chile es un país laico. Asimismo, manifestaron preocupación ante la posibilidad de retroceder en derechos sexuales y reproductivos para las mujeres, pues evidenciaron que está en contra del aborto.
Incluso desde Evópoli, el expresidente de la tienda, Hernán Larraín Matte, planteó en conversación con Tele13 Radio que su designación era "una provocación", tanto por su perfil como por "las declaraciones que ha hecho sobre muchas materias valóricas y morales".
Esas declaraciones de Larraín Matte desataron cuestionamientos desde el Partido Social Cristiano, colectividad de la que forma parte Marín, pues Evópoli está incluido también en el gabinete de Kast.
En este contexto, el cardenal Fernando Chomali planteó en su cuenta de X que "discriminar o cancelar a una persona por la fe que profesa es inaceptable".
"Es un acto de intolerancia que daña la convivencia, socava el derecho a profesar una fe y la democracia", agregó.
Y, en esa línea, manifestó que si bien "Chile es un país laico, por cierto" no es "antireligioso. La intolerancia de los tolerantes daña".