El DC Andrés Zaldívar asumió hoy la presidencia del Senado, en un discurso que estuvo marcado por el rol que desempeñará el Congreso de cara a la modificación de la actual Constitución.

"La facultad constituyente está radicada en el parlamento. Será en esta sede donde debemos decidir el contenido de nuestra carta fundamental de acuerdo con las normas vigentes de nuestra constitución", manifestó al tomar por segunda vez el cargo, el que ya ostentó entre 1998 y 2004.   

Si bien valoró el proceso de participación ciudadana que se realizó el año pasado, subrayó que "hay que ser claro: la facultad constituyente está radicada en el parlamento".

Según ha establecido el gobierno, durante este año se enviará una reforma que faculta al nuevo Congreso para definir un mecanismo de cambio a la carta fundamental: la comisión bicameral, plebiscito, convención de ciudadanos y legisladores, y la asamblea constituyente.

Al respecto, Zaldívar manifestó que "nadie puede pretender que este parlamento, que fue elegido por votación popular, no tenga legitimidad para pronunciarse sobre una nueva normativa constitucional".

De todas formas, destacó que para que la carta constitucional "tenga raíz y perdure en el tiempo, precisa de un amplio consenso ciudadano y no ser fruto de una mayoría circunstancial". 

Otro debate para este período que planteó en su discurso fue la opción de "reflexionar sobre la posibilidad de avanzar hacia un sistema de gobierno semi presidencial al estilo de los países europeos, regímenes democráticos estables con la más amplia participación de las diversas expresiones políticas". 

También se refirió a la separación entre la política y los negocios, criticando a quienes buscan enriquecerse en el desarrollo de esta función, una situación que ha generado la mala imagen de las autoridades por parte de la opinión pública, la que no comparte.

"Debemos tener conciencia que se está en la actividad política, para servir a la comunidad y no para servirnos asimismo. Nosotros los parlamentarios debemos examinarnos, hacernos nuestra propia autocrítica, y preguntarnos: qué nos pasa, por qué la gente emite juicios negativos en cuanto a nuestra actividad. Sinceramente, creo que esa apreciación de la opinión pública no es justa", reflexionó.

Dentro de los demás asuntos legislativos que aparecen en la agenda para este año, el histórico DC destacó el proyecto de la educación superior, revalorizar la educación pública, la descentralización, la propuesta para reformar el sistema previsional, temas valóricos como aborto terapéutico, la igualdad de género y no discriminación arbitraria, entre otros.

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