La cabo primero de Carabineros R.H.M., de 31 años, no quiso guardar silencio. Tras llegar al cuartel de la Brigada Contra el Crimen Organizado de la PDI, le tomaron declaración a las 23.50, del jueves 16 de julio.
Tampoco esperó a un abogado y contó cómo se involucró en esta red de tráfico de armas.
“No me encuentro vinculada a ninguna organización criminal de tráfico ni otros delitos asociados, y que si en oportunidades hice consultas por diferentes sujetos sólo fue porque me encontraba pasando por problemas económicos graves. Incluso me declaré en quiebra”, señaló la funcionaria policial.
La imputada fue descubierta vendiendo información que obtenía de los sistemas institucionales al menos desde el año 2024. Según la investigación, pedía entre $9 mil y $20 mil por cada reporte o pantallazo de sujetos que revisaba en su computador.
Si bien los depósitos se los realizaban diversas personas, R.H.M. fue vinculada a la organización a través de un imputado apodado como “El Hampa”, quien se jactaba en los chats encriptados de Telegram de tener contactos con Carabineros para obtener información.
Sin embargo, la entonces miembro de la 18°Comisaría de Ñuñoa entregó más detalles a la PDI de los nexos con esta banda.
“A fines de 2023, conocí a G.T.B., quien en ese entonces era pareja de una amiga con la que entrenábamos en un club Villa El Cortijo en Conchalí (...) Posteriormente, me comentan que G.T.B. era prestamista de dinero, razón por la que en el mes de octubre o noviembre de 2024 lo contacté debido a que tenía que cambiarme de departamento y debía pagar el último mes de arriendo y el mes de garantía del nuevo departamento, accediendo al mínimo que facilitaba que es $1.000.000”, detalló la imputada.
Así, agregó que recibió el dinero presencialmente en la calle Gamero, en la comuna de Independencia.
“Me entregó $300 mil en efectivo y el resto en transferencias de manera segmentada hasta completar la cifra total”, indicó la carabinera.
Las condiciones del préstamo no fueron las mejores y comenzaron–supuestamente– a ahogar a la funcionaria policial.
“Tenía que pagarle antes de fin de mes el dinero acordado que eran $1.000.000 y más $300.000 de solo interés. En el caso de no contar con el total del dinero solo debía pagarle el interés y el otro mes pagarle el dinero más el interés fijo”, explicó a los detectives que tomaban nota, a quienes les indicó que las transferencias las realizaba a diferentes cuentas bancarias: a la pareja del prestamista y al “Hampa”, el mismo imputado que se jactaba de tener nexos con Carabineros.
Carabinera: “Me atrasé en pagarle y el sujeto me increpó de manera violenta”
La declaración continuó en la BRICO y la carabinera advirtió que tras retrasarse en los pagos y no poder cumplir con las condiciones del préstamo informal que adquirió, el sujeto la amenazó y extorsionó.
“Quiero hacer presente que, entre el mes de febrero o marzo de 2025, me atrasé en pagarle el dinero acordado, solo pagando el interés. Razón por la cual el sujeto me increpó de manera violenta, amenazándome en reiteradas oportunidades de forma verbal”, reveló la mujer policía, quien incluso indicó que el prestamista envió dos sujetos a cobrarle a su casa.
Uno de ellos habría sido “El Hampa”, vinculado a la red de tráfico de armas.
“Mi pareja actual se juntó con estos sujetos, entregándole el dinero en efectivo. Ahora, bien quiero hacer presente que junto a mi pareja decidimos pagarle el dinero por miedo, debido a que el sujeto era violento y me amenazó en reiteradas oportunidades”, sostuvo.
Respecto a las consultas en el sistema “SICPOL”–el servicio que ella entregaba–no tenía relación con el préstamo que obtuvo de G.T.B, pues la imputada no lo relacionó ante el interrogatorio de los detectives.
“Por la aplicación de mensajería de WhatsApp, me solicitó en ocasiones consultar en el sistema Institucional a sujetos a quienes desconozco su vínculo. Presumo que podrían ser posibles clientes de él en el tema de los préstamos, pagándome por cada consulta un monto entre $9.000 a $20.000”, confesó la cabo primero.
¿Quién es el prestamista informal?: Un japonés y vinculado al tráfico de armas
Todo estos antecedentes fueron detectados por el equipo de agentes encubiertos de la PDI que infiltró los grupos encriptados de Telegram. Por ello, cuando la carabinera mencionó a G.T.B. no hubo sorpresa, pues ya lo tenían fichado en la investigación como un miembro clave de una de las células de tráfico de armas.
Así, llegaron a A.A.V.O., alías “Hampa”, quien frecuentaba el canal “Los Diablos”, donde uno de los policías secretos lo contactó para realizar una transacción el 23 de abril de 2025.
Ese día, el “Hampa” vendió 35 cartuchos calibre 12 por $57 mil de manera presencial.
La observación de otros detectives del intercambio, logró advertir la presencia de G.T.B–el prestamista informal–, quien monitoreó la venta con una pistola en su cinto. Una característica que para la PDI evidenciaba liderazgo y un rol de superioridad sobre el “Hampa”.
De acuerdo a la PDI, el prestamista utilizaría al “Hampa” como su anillo de seguridad y evitar eventuales responsabilidades en la venta de armamento por los chats de mensajería.
Al obtener su identidad, los detectives se percataron de que se trataba de un ciudadano japonés, de 29 años, con amplio prontuario delictual desde 2017: porte de arma blanca, robo de bienes nacionales, asalto y usurpación de nombre.
Según información obtenida por Reportajes Teletrece, el imputado extranjero se encuentra en calidad de prófugo, pues no pudo ser encontrado en medio de las amplias diligencias del “Operativo 3D” desplegado en 12 regiones por la PDI.