De acuerdo a cifras de la Subsecretaría de Telecomunicaciones, el 67% de los hogares chilenos posee conexión a internet, ya que con el paso del tiempo su uso se ha vuelto indispensable para mantenerse conectado en línea, jugar videojuegos, ver series y chatear con seres queridos.

Esta conexión es posible gracias a los módem o router de Wi-Fi, que reparten su señal por toda la casa con el fin de tener acceso a internet en los distintos dispositivos móviles, independiente del lugar en donde te encuentres, ya sea en el patio o en la habitación.

Las personas suelen preguntarse cuál es el mejor lugar donde ubicar este aparato, para que su señal llegue a todos los rincones del hogar sin interferencias. No hay respuesta correcta, pero si hay un lugar específico en el cual jamás deben ir estos routers.

Expertos aseguran que nunca hay que poner el módem en la cocina, porque en ese sitio hay un electrodoméstico que debilita las funciones del Wi-Fi. Se usa casi a diario y está en la mayoría de las casas chilenas: hablamos del microondas. 

La razón radica en que este aparato usa la misma frecuencia 2,4 GHz que el WiFi y puede causar interferencias en la señal, logrando que la velocidad de navegación sea muy baja. 

Actualmente las compañías suelen entregar módems con doble banda, es decir, 2,4 GHz y 5GHz, así que en esos casos no afectaría. Sin embargo, hay algunos dispositivos que solo aceptan la potencia de 2,4 y no la segunda, así que podría ver reducida su velocidad de navegación. 

 

 

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