Un extraño caso se registró en Tailandia recientemente, en que un bebé cambió el color de los ojos en menos de 24 horas tras recibir un medicamento. 

Específicamente, fue el compuesto Favipiravir el que se le suministró al menor, un fármaco que se utiliza para tratar diversos virus; en este caso, fue para combatir el COVID-19. 

Según la información proporcionada por el medio británico Daily Mail, "los médicos de Bangkok que trataron al bebé dijeron que el medicamento antiviral liberó  una sustancia química fluorescente que se acumuló en las córneas". 

La tonalidad del iris sufrieron esta variación "18 horas después de recibir el tratamiento, pero volvieron a su color natural cinco días después de suspender la medicación". 

En relación a este llamativo caso, en que se presentó un efecto secundario poco usual, investigadores dijeron al medio citado que este fenómeno "puede deberse al fármaco, sus metabolitos o componentes adicionales de la tableta, como el dióxido de titanio y el óxido férrico amarillo".

Asimismo, se informó que no solo este medicamento puede generar lo anteriormente descrito, sino que hay "varios que pueden afectar el ojo, incluidos los antiinflamatorios no esteroides, los anticoagulantes y los antihistamínicos". 

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