Los recientes terremotos en Venezuela, Colombia y el del jueves en Perú provocaron que muchas personas en Chile entren en un estado de alerta ante un posible movimiento telúrico en nuestro país.
"Se han activado comités de gestión de riesgos ante desastres en algunas empresas y se están adelantando ensayos de evacuación que estaban programados para fechas posteriores. Además, muchos trabajadores se acercan a preguntar a los prevencionistas de riesgos qué deben hacer en caso de un movimiento sísmico", explica Camila Casas, ingeniera en Prevención de Riesgos y Jefa de Seguridad y Salud en el Trabajo de SOS Group.
La experta explica que al enfrentar un fuerte sismo en la oficina es clave acatar las instrucciones del responsable de evacuación, que incluso definirá cuándo las personas pueden ir a sus hogares o a buscar a sus hijos al colegio.
También es fundamental cuidarse de caídas de objetos. "En Chile, hay elevados estándares en construcción antisísmica, pero el diseño interior de gran parte de las oficinas tiene equipamiento que puede caer desde el techo", advierte.
Para enfrentar un sismo en la oficina, la especialista recomienda:
- Mirar el entorno: hay que observar alrededor y el techo, pues la primera medida es alejarse de cualquier objeto que pueda desprenderse o caer, como ventanales y mamparas de vidrio, ductos de ventilación, equipos de aire acondicionado y focos que pueden pesar varios kilos.
- Colocarse en un lugar seguro: si la intensidad del temblor pone en riesgo la integridad física, hay que buscar protección debajo de un escritorio o mesón que sea de material sólido.
"Muchas oficinas tienen escritorios con cubierta de vidrio que no sirven como protección. En estos casos, la empresa debe predefinir un lugar de protección sísmica, que puede ser un mesón de madera o metal que sirva para cubrirse de la eventual caída de objetos", explica.
- Respetar instrucciones: al concluir un sismo intenso, el responsable de evacuación designado notificará a viva voz o con un megáfono, alarma sonora o de luz en qué momento se puede iniciar el desalojo de manera ordenada.
"Si cada persona se va cuando quiere, se pueden producir escapes intempestivos, avalanchas, aglomeraciones y caídas", advierte Casas.
- Bajar por la derecha: si la oficina está en un edificio, el desalojo debe producirse por las escaleras de evacuación bajando por la derecha, porque hay que dejar espacio por la izquierda para que suban equipos de rescate.
- Dejar pertenencias: en la evacuación, no hay que llevar carteras, mochilas ni notebook, pues pueden caer al suelo y provocar que las personas tropiecen. Tampoco hay que ir a buscar el vehículo al estacionamiento, pues una salida nerviosa puede provocar un atropello o entorpecer la evacuación.
- Personas sensibles: hay que colaborar con personas que tenga alguna dificultad para trasladarse. También apoyar a mujeres embarazadas y personas adultas mayores.
"Si una persona entra en pánico, hay tratar de calmarla y guiarla en la evacuación", aconseja la experta.
- Retorno al hogar con autorización: la evacuación conduce a las personas a un punto de encuentro fuera del edificio que puede ser la vía pública o un estacionamiento de superficie.
Sólo una vez que el responsable de evacuación de la empresa verifique que las condiciones de la oficina son seguras, puede autorizar ir a buscar el vehículo o pertenencias, como mochilas y carteras.
Asimismo, se podrá ir a buscar a los hijos al colegio, regresar al hogar o reincorporarse al puesto de trabajo una vez que el responsable de la evacuación lo autorice.
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