La tala de bosques, el saqueo de los mares y suelos, y la contaminación del aire y el agua están llevando al mundo natural al borde del abismo.

Este lunes, la ONU presentó un nuevo informe sobre el estado de la biodiversidad del planeta.

El estudio señala que la destrucción de la naturaleza se está dando a una velocidad nunca antes vista y nuestra necesidad de más alimentos y energía son los principales impulsores.

Un millón de especies animales y vegetales están ahora en peligro de extinción.

Esto es lo que sabemos sobre la salud del planeta en términos de biodiversidad, la variedad de seres vivos en la Tierra y los ecosistemas a los que pertenecen.

1. La biodiversidad del planeta está desapareciendo rápido

La Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) es una medida crítica de nuestro impacto en la naturaleza.

Casi 100.000 especies forman parte de este inventario de especies amenazadas. De estas, más de un cuarto están en peligro de extinción, desde los lemures de Madagascar hasta anfibios como ranas y salamandras, y plantas como coníferas y orquídeas.

La evaluación aún no está completa y ni siquiera sabemos exactamente cuántos animales, hongos y plantas hay en el planeta. Las estimaciones varían desde aproximadamente dos millones de especies hasta un billón, pero la mayoría de los expertos optan por alrededor de 11 millones de especies.

Los científicos creen que la Tierra se dirige hacia un "evento de extinción masiva", el sexto en los últimos 500 millones de años.

"Ahora tenemos pruebas abrumadoras de que estamos perdiendo especies a una velocidad alarmante", le dijo a la BBC el profesor Alexandre Antonelli, director de ciencia en el jardín botánico de Londres, Kew Gardens.

La última vez que tuvimos una situación similar fue hace unos 66 millones de años, y fue causada por un asteroide que golpeó la Tierra, dijo, aunque esta vez, "los humanos son los únicos culpables".

Según las estimaciones, las tasas de extinción actuales son aproximadamente 1.000 veces más altas que antes de que aparecieran los humanos.

Según un estudio publicado el año pasado por la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES), las acciones de la humanidad podrían llevar a la extinción a la mitad de las aves y mamíferos africanos a finales de 2100.

2. Pérdida de hábitat, cambio climático y contaminación, las mayores amenazas

Según un estudio reciente, si bien el cambio climático es una amenaza creciente, los principales impulsores del declive de la biodiversidad continúan siendo la pérdida de hábitat natural para obtener alimentos, combustible y madera, y la sobreexplotación de plantas y animales por parte de los humanos a través de la tala, la caza y la pesca.

La tala insostenible está contribuyendo a la disminución de la talla de los monos de Myanmar, mientras que la expansión de la agricultura está expulsando a animales como el guepardo.

"Los gobiernos se han centrado en el cambio climático mucho más que en la pérdida de biodiversidad o la degradación de la tierra", dijo a la BBC el presidente de IPBES, el profesor Bob Watson.

"Los tres son igualmente importantes".

3. Los cambios en el hábitat impulsan la pérdida de biodiversidad

Según IPBES, solo una cuarta parte del suelo del planeta está sustancialmente libre del impacto de la actividad humana. Se estima que esto disminuirá a una décima parte en 2050.

"El tema del uso de la tierra es fundamental para los principales desafíos ambientales que estamos experimentando", le dijo a la BBC la profesora Mercedes Bustamante, de la Universidad de Brasilia.

Desde 2001, Indonesia ha perdido millones de hectáreas de selva tropical prístina.

Las pérdidas disminuyeron en 2018 alrededor de un 40% gracias a una legislación gubernamental más estricta y un período de lluvias que limitó los incendios forestales, sin embargo, las plantaciones de aceite de palma han erosionado gradualmente los hábitats restantes de las poblaciones de orangutanes en peligro de extinción.

En islas como Borneo y Sumatra, IPBES predice que una de cada tres tipos de aves y casi una cuarta parte de todos los mamíferos se perderán si continúa la tasa de degradación de los bosques.

4. Algunas de las últimas grandes selvas tropicales están desapareciendo

La región amazónica posee la mayor selva tropical del mundo, que alberga especies de plantas y animales que aún se están descubriendo.

Rondonia, en la parte occidental de la Amazonía, es una de las partes más deforestadas de la región, debido a la tala de bosques para el cultivo o pastos para ganado, así como para la minería.

El informe publicado este lunes es probablemente lacrítica más dura sobre cómo los humanos han tratado a su único hogar.

El estudio destaca que estas tendencias se pueden detener, pero advierte que se requerirá un "cambio transformador" en cada aspecto de cómo los humanos interactúan con la naturaleza.

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