Ganaron más de 20 partidos, anotaron más de 100 goles y sólo perdieron un encuentro en una temporada que marcó un hito en el fútbol.

Se trata del equipo infantil del AEM Lleida, de Cataluña (España), el primer equipo 100% femenino que quedó campeón jugando en una liga contra los hombres.

Fue una aventura que comenzó hace tres años, pero que desde que aseguraron el título del grupo 3 de la segunda división infantil con cuatro jornadas antes del final del campeonato, el pasado mes de abril, se han convertido en una sensación en el mundo del fútbol.

"Ha sido algo fuera de nuestro entendimiento", le reconoció a BBC Mundo José María Salmerón, coordinador general del AEM Lleida.

"Pero era algo que este grupo de niñas necesitaba".

Salmerón hace referencia al grupo de chicas nacidas entre 2003 y 2004 que deslumbraron cuando comenzaron a jugar el fútbol federado en la categoría alevín, para menores de 10 años.

"Estaban jugando fútbol 7 contra otros equipos de niñas y siendo las más jóvenes ganaron prácticamente todos los partidos por goleada", recordó el directivo del club de la provincia que se ubica en el noroeste de Cataluña, en España.

"El nivel de exigencia que tenían no era el adecuado para poder seguir evolucionando".

Aprovechando que el reglamento en España no especifica la división de género hasta la categoría infantil, y entusiasmado por el talento de las jugadores, el club decidió dar un salto a lo desconocido.

"Es sólo de niños"

No fue fácil al principio en lo personal y en lo deportivo, pero al contar con el apoyo de los padres para enfrentarse a un mundo que sigue siendo predominantemente masculino las chicas se abrieron su espacio con el balón en los pies.

"Estamos hablando de un grupo con mucho talento y si no las hubiéramos exigido y ofrecido un reto superior al que ya tenían se hubiera estacando su evolución", comentó Salmerón.

Una de las jugadoras más destacas es Andrea Gómez, máxima goleadora del torneo con 47 tantos, quien en conversación con el programa Acceso Robinson de Cadena Ser, reconoció que la percepción sobre ella ha ido cambiando.

"Hay un poco de todo, la mayoría se enfada porque hay gente que todavía piensa que el fútbol es sólo de niños, pero luego están los otros que aplauden y dicen que sois muy buenas y nos alientan a seguir adelante", dijo a la radio española.

Con el título en la mano, algunas de las jugadores del equipo darán el salto a la categoría cadete, donde el reglamento marca claramente la división entre fútbol femenino y masculino.

"Creo que está bien", acepta Salmerón. "En ese nivel se nota mucho la diferencia física entre chicos y chicas. Los aspectos del juego lo determinan mucho el físico del jugador".

Algo que no ocurre en categoría infantil o cuando son más pequeños.

"En ese nivel no, porque allí la diferencia la marca el nivel táctico, técnico, los conceptos, el saber y decidir qué hacer en un momento dado con el balón".

La filosofía del equipo es similar a la del Fútbol Club Barcelona, según admitió el entrenador, Dani Rodrigo, quien contó que en sus sesiones de entrenamiento no tiene un circuito exclusivo para la preparación física.

Eso se refleja en los partidos.

"Es un equipo que durante el año se dedica a tener el balón, a no tener miedo de jugar desde atrás, evitamos el típico balonazo sin sentido", destacó el coordinador general del AEM LLeida.

"Y además hemos juntado a un grupo de chicas con una pasión por el fútbol, con mucho compromiso y trabajo por el fútbol".

Oportunidad

La idea del club es que un día Andrea, su hermana melliza María o alguna de las otras 15 jugadores lleguen a formar parte del primer equipo, que juega en la segunda división del fútbol femenino en España.

Para ellos, más que una reivindicación de género, se trató de darle una oportunidad a un grupo especial de jugadoras.

"Lo que queremos es que puedan llegar a lo más alto posible", señaló Salmerón, agregando que no se trata sólo de apostar por el fútbol femenino, sino "por personas".

"Da igual si es una niña que juega fútbol o un niño, para nosotros es una persona que quiere jugar".

Eso se extiende al cuerpo técnico, donde cada vez hay más rostros de mujeres en el organigrama de un club que pese a lograr un hito en el fútbol no cuenta con la estabilidad financiera para mantener una infraestructura que incluye a casi 30 equipos, de los cuales solo cinco son femeninos.

De allí que estén aprovechando la repercusión de las niñas y hayan lanzado una financiación colectiva, conocida como crowdfunding.

"Lo que esperamos es que las familias que tienen niños y niñas no tengas dudas de dejarlos jugar al fútbol por igual".

"Todavía pasa que que si es él quien le pega una patada a un balón lo apuntan inmediatamente a un club de fútbol. Si es ella, van a esperar un poco para ver si se le pasa".

"Aún se marca esa diferencia. Espero que esto ayude a quitar un poco esa percepción", fue el deseo del directivo del club que está de moda en España.

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