Natalia Martínez estaba dormida el pasado lunes cuando un gran estruendo la despertó de golpe.

El glaciar sobre el que estaba acampando "se movía" por un sismo de magnitud 6,2 al cual le siguió otro de 6,3 en el Monte Logan, la montaña más alta de Canadá.

"Al salir de su tienda vio enormes avalanchas de bloques de hielo que cayeron en las cercanías. El episodio se repitió un par de horas más tarde", explicó Camilo Rada, novio de Natalia.

La experimentada escaladora argentina de 37 años logró bajar hasta un lugar más seguro, a 3.600 metros de altura, pero este jueves sigue atrapada.

Por si fuera poco, su expedición la hace en solitario, así que se las ha tenido que arreglar por sí misma.

El campamento de Natalia Martínez fue visto el pasado 27 de abril, cuando estaba en el ascenso a la cima del Monte Logan.

Este viernes podrían mejorar las condiciones por lo que se volverá a intentar el rescate.Un equipo de rescate ha intentado llegar en helicóptero a su campamento en el Monte Logan, el segundo más alto de Norteamérica, pero el mal tiempo ha impedido el salvamento.

"Era demencial"

El 22 de abril Natalia inició su ascenso en solitario con el gran objetivo de llegar a los 5.959 metros de altura del Monte Logan, en los Territorios del Yukón del noreste de Canadá.

Pese a las malas condiciones del tiempo, la escaladora iba ascendiendo hasta llegar casi a los 4.000 metros de altura cuando sucedieron los dos fuertes sismos.

"El campamento elegido por ella era seguro y no sufrió ningún daño, pero como se podrán imaginar, se llevó un grandísimo susto", relató Camilo Rada en una bitácora en línea en la que ha relatado la travesía de su pareja.

Ambos han estado en contacto en todo momento con un teléfono satelital.

Al sentirse expuesta a los deslizamientos, Natalia decidió bajar hasta una altura más segura a 3.600 metros, en donde ha permanecido desde entonces.

Sin embargo, en ese punto los vientos son más fuertes, como pudo experimentar el martes.

"Una tormenta llegó con fuerza y golpeó el campamento con fuertes nevadas y vientos muy intensos. En sus palabras, 'era demencial', ¡y Nati sabe de vientos!", relató Rada.

Hasta ahora se ha mantenido a salvo y con suficiente agua y comida para afrontar la situación.

Esperar el rescate

Un promedio de 25 escaladores buscan llegar a la cima del Monte Logan cada año.

Natalia tiene amplia experiencia enfrentando condiciones extremas en sus escaladas en la Patagonia, y ya había estado en el Monte Logan canadiense, pero nunca en la cima.

Esta semana, el termómetro ha marcado temperaturas inferiores a los -30° Celsius.

"Entre las frecuentes salidas a palear nieve y el viento que sacudía violentamente la carpa, no pudo dormir nada (la noche del martes)", explicó Rada.

Para el viernes está previsto que mejoren las condiciones meteorológicas, con cinco horas de luz, pero por la noche se llegará a unos -44°, según el pronóstico.

Natalia Martínez ha tenido experiencia escalando en la Patagonia, pero esta era la primera vez que intentaba llegar a la cima del Monte Logan.

Rada espera que en esa ventana de mejor clima pueda llegar hasta ella un helicóptero y evacuarla de la montaña.

"Estos han sido días muy duros para ella, primero con la decepción de ver su ruta devastada por un terremoto, obligándola a abandonar el sueño de la cumbre, y luego con esta espera forzada en medio de una fuerte tormenta", escribió Rada.

Pero dice confiado: "Lo está haciendo extraordinariamente bien, manteniéndose a salvo en todo momento. Estamos ansiosos de tenerla de vuelta sana y salva".

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