John Lennon y Paul McCartney se conocieron en 1957, durante una fiesta en la iglesia de San Pedro de Wolton, un barrio de Liverpool, su ciudad natal, al noreste de Inglaterra.

A pocos metros del lugar, en el cementerio, y varios metros bajo tierra, yacía la sirvienta Eleanor Rigby, muerta en 1939 a los 44 años.

Nueve años después, McCartney escribiría la letra de la que se convertiría en una de las canciones más afamadas del grupo: "Eleanor Rigby".

A menudo descrita como una oda a la soledad o a la sociedad británica de posguerra, cuenta la historia de una mujer que "murió en la iglesia y fue enterrada junto con su nombre".

Es tentador imaginarse a dos adolescentes Lennon y McCartney contemplando la lápida, elucubrando sobre la vida que habría llevado Eleanor para escribir después la letra.

Pero en realidad pocos supieron de su existencia hasta la década de 1980 y el propio McCartney ha negado que se inspiraran en la tumba para crear la canción.

Aunque eso no impidió que el título de propiedad de la sepultura se incluyera en una subasta de objetos relacionados con los Beatles que se llevó a cabo el lunes en Warrington, Reino Unido, con un precio de salida de 4.000 libras (unos US$5.300).

A David Bedford, quien escribió varios libros sobre la banda, le parece "raro" que haya tanto interés por una mujer que, al parecer, no tuvo ninguna conexión con la canción.

"La partitura de la canción, se puede entender. Pero una tumba? me parece muy inusual", dice.

"No estoy seguro de quién querría comprar el título de propiedad de una tumba. Pero me interesaría quien lo haría y por cuánto dinero".

Pero Bedford cree que es "demasiada coincidencia" para que la lápida no se hubiera cruzado nunca con los pensamientos de McCartney, al menos de una forma subliminal.

"Y así, la mitología en torno a la tumba crece año con año", remata.


"Eleanor Rigby", la canción

  • Escrita principalmente por Paul McCartney, "Eleanor Rigby" salió a la luz en 1966 junto a la canción "Yellow Submarine" en un single doble.
  • También se incluyó en el álbum "Revolver", y el sencillo se publicó el mismo día que el LP.
  • El single estuvo durante cuatro semanas en el número uno de las listas de Reino Unido.
  • En Estados Unidos alcanzó el puesto 11 y fue nominado a tres premios Grammy.

Al parecer, la canción pasó por diferentes etapas.

McCartney cuenta que cuando se sentó por primera vez al piano tenía el nombre de Daisy Hawkins en mente.

Fue después cuando lo cambió por Eleanor, en honor a la actriz Eleanor Bron, quien protagonizó la película "Help!" junto a los Beatles.

En ese momento el apellido que el compositor había pensado para el personaje era Bygraves, según Spencer Leigh, autor del libro sobre la banda "Love Me Do to Love Me Don't: Beatles on Record".

Pero luego lo cambió por Rigby, por una tienda de vinos de Brístol, una ciudad portuaria del sur de Inglaterra, llamada Rigby & Evens Ltd.

"Simplemente me gustó el nombre", dijo en 1984. "Estaba buscando uno que sonara natural. Y Eleanor Rigby sonaba así".

En 2008, el certificado de nacimiento de una mujer enterrada en el cementerio de la iglesia de San Pedro salió a subasta.

"Eleanor Rigby es un personaje totalmente de ficción que yo inventé", aseguró por aquel entonces McCartney.

"Si alguien quiere gastar su dinero para comprar un documento que pruebe que un personaje de ficción existió, por mí está bien".

Sin embargo, más recientemente ha concedido que la lápida pudo haberle influido de una forma subconsciente.

De acuerdo a Leigh, no es difícil imaginar cómo las visitas de McCartney durante su infancia al cementerio del templo pudieron haber quedado grabadas en su memoria.

"Y John Lennon tuvo contacto con esa iglesia, incluso llegó a cantar en el coro", asegura.

"El tío (de Lennon) murió en 1955, siendo bastante joven. Su nombre era George Toogood Smith. A John le gustaba mucho el nombre y con frecuencia llevaba a sus amigos a ver su tumba en ese cementerio", recuerda.

"Así que es posible que McCartney hubiera visto la lápida de Rigby y que guardara (esa visión) en su cabeza. Es posible. Pero no lo sabemos. Y creo que ni siquiera el mismo McCartney lo sabe".

Karen Fairweather, de Omega Auctions, la empresa que organizó la subasta, reconoce que la relación entre la verdadera Eleanor Rigby y la canción es una cuestión de "folclore", sin base en "hechos concretos".

"Existe por supuesto la lápida y la casa de los Rigby estaba en la calle que daba a la otra en la que vivió John Lennon", añade.

Aun así, sea cual sea el origen del nombre de la canción, Eleanor Rigby permanece como parte integral de la historia de la banda y de la industria de los Beatles en Liverpool.

De hecho, se ofrecen visitas guiadas a la tumba con regularidad y en la calle Stanley hay una estatua dedicada a la mujer.

Leigh describe a la canción como "perfecta", tanto por su melodía como por la representación que se hace en ella de la típica mujer de Liverpool de la época.

"La verdadera Eleanor Rigny trabajó como criada", según Leigh. "Así que encaja a la perfección (en el personaje)".

Dice que fue el cantante de jazz George Melly el que lo explicó mejor: "Pareciera que "Eleanor Rigby" fue escrito a partir de sus experiencias en Liverpool".

"Liverpool estuvo siempre en sus canciones, pero ésta era sobre un tipo de anciana al que yo recuerdo de mi infancia: mujeres respetables de Liverpool que vivían en determinadas calles, que mantenían el escalón frente a la puerta de su casa meticulosamente impoluto y en cuyas vidas la iglesia tenía una presencia sólida", dice Leigh.

"Existe cierta soledad en ella (la canción) y eso me atrapó desde el principio como un poema", prosigue.

"Si lees "Love Me Do" (otra canción de los Beatles) sin la música no tiene mucho significado, pero si lees "Eleanor Rigby", es un poema sobre alguien que resultó algo sin precedentes en la canción popular".

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