El profesor Leonard Kleinrock y su alumno Charlie Kline estaban en un laboratorio de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), EE.UU., la noche del 29 de octubre de 1969, tratando de conectarse a una computadora a 600 kilómetros de distancia, algo que nunca se había hecho antes.

En el laboratorio, Kleinrock estaba a cargo de una computadora SDS de los años 60, modelo Sigma 7.

Esta Sigma 7 estaba conectada a un switch (conmutador) del tamaño de una refrigeradora y este estaba conectado a la línea telefónica de la compañía AT&T.

Este sistema era el primer nodo de la red llamada Arpanet, precursora de internet.

La red había sido comisionada a UCLA por la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada del Departamento de Defensa (Arpa, por sus siglas en inglés) de EE.UU.

El presidente de EE.UU. Dwight Eisenhower había creado Arpa en 1958 para competir con los avances tecnológicos de la Unión Soviética, que un año antes había lanzado el satélite Sputnik al espacio.

Arpa financiaba proyectos de investigación en universidades y buscaba una forma de que los investigadores de un lugar pudieran acceder a las computadoras de otro sitio.

En 1962, el profesor Leonard Kleinrock había desarrollado la teoría de "conmutación de paquetes de datos", que es la tecnología que hasta hoy sostiene a internet.

El sistema permite intercambiar datos entre computadoras. Los archivos saltan de un enlace a otro hasta encontrar uno disponible, o esperan hasta que uno se libere.

Para 1969, Kleinrock era profesor de UCLA, así que ARPA escogió a UCLA para instalar el primer nodo de Arpanet, en setiembre de ese año.

"Yo tenía el conocimiento de cómo esta red podía trabajar y de cómo probarla", le dice el profesor Kleinrock a BBC Mundo.

El segundo switch o nodo se instaló en el Instituto de Investigación Stanford (SRI, por sus siglas en inglés), en Silicon Valley, California.

Este nodo, ubicado a 600 kilómetros al norte de UCLA, era al que el profesor Kleinrock y su alumno, Kline, querían conectarse aquella noche de octubre de 1969.

En el SRI, el programador Bill Duval estaba esperando confirmar la operación.

En su laboratorio había una computadora SDS 940, conectada de igual manera al segundo switch, también del tamaño de una refrigeradora y conectado a su vez a la línea de AT&T.

El equipo de UCLA llamó por teléfono al SRI y ambos equipos confirmaron que estaban listos.

Para que las computadoras se comunicaran entre sí, los científicos en UCLA debía teclear la palabra LOG (tres primeras letras de login o "iniciar sesión" en español).

UCLA envió la letra L y llegó hasta el SRI.

Lo mismo sucedió con la O.

Pero al enviar UCLA la letra G, "la computadora del SRI colapsó", recuerda Kleinrock.

Así que la primera palabra enviada por internet fue LO.

"Como en Lo & Behold (expresión que significa "y he aquí...", para hablar de un hecho sorprendente, pero a la vez predecible)", dice Kleinrock a BBC Mundo.

"Cuando Neil Armstrong llegó a la Luna, tenía un mensaje muy poderoso. Pero nosotros no éramos tan listos y no teníamos un mensaje planeado", cuenta.

"Sin embargo, el mensaje con el que terminamos, LO, era tan poderoso, tan sucinto, tan profético como cualquier cosa que hubiéramos podido esperar", señala.

Cerca de una hora después de que UCLA envió "LO", pudo enviar la palabra "LOG" completa.

En julio de 1969, tres meses antes de la transmisión histórica, Kleinrock había dicho que las redes informáticas estaban aún en pañales.

"Pero a medida que crezcan y se vuelvan más sofisticadas, probablemente veamos la propagación de 'servicios públicos de computadoras', que como los actuales servicios de electricidad y teléfono, atenderán a hogares y oficinas individuales de todo el país", había pronosticado antes del experimento.

Para 1972, Arpanet contaba con 37 computadoras conectadas, según el SRI. Los científicos siguieron agregando más nodos en los años posteriores.

A medida que más computadoras de distintos modelos, en distintos lugares, fueron conectándose a Arpanet, la red no desapareció, sino que evolucionó y se convirtió en internet (interredes), explica Kleinrock.

El científico le dijo a BBC Mundo que está "gratamente sorprendido" de cómo sus comentarios de 1969 anticiparon la capacidad de conectarse en cualquier lugar a la red siempre disponible e "invisible" que vemos hoy.

Publicidad