¿Harto de pagar comisiones por todo cuando viajas al extranjero?

Es probable que cuando viajes te preguntes cuál es la mejor forma de pagar en el país que vas a visitar.

Mientras que hay personas que prefieren viajar con efectivo, con el riesgo de robos y pérdidas que ello implica, otras optan por pagar siempre con tarjeta y, en la medida de lo posible, evitan sacar dinero en los cajeros.

El problema es que, a pesar de que muchos bancos recomiendan a sus clientes pagar con tarjeta en el extranjero, lo cierto es que muchos suelen cobrar comisiones por ello.

Las tarjetas de crédito o débito que en teoría "son gratuitas en cualquier parte del mundo", están sujetas a costes adicionales.

¿De qué costes estamos hablando?

A la hora de sacar dinero en el extranjero, los bancos cobran entre un 3% y un 5% de comisión, tanto por la tasa de cambio monetaria como por simplemente usar la tarjeta en el extranjero.

Estas tasas varían dependiendo de si lo haces con tarjeta de débito o de crédito.

A esto hay que añadir la segunda comisión que tendrás que pagar si sacas efectivo en una divisa que no es la de tu país.

Por si fuera poco, en algunos países las empresas que gestionan determinados cajeros cobran las conocidas como "comisiones de recargo" por permitir su utilización a clientes de bancos extranjeros.

Cuando pagas con tarjeta, tampoco te libras de pagar costes adicionales.

Siempre que la utilices en un país con una moneda diferente a la del tuyo, es probable que tengas que abonar una media del 2,5% sobre la cantidad que resulte de transformar el importe de una divisa a otra.

Hartos de todas estas comisiones, son muchos los usuarios que llevan años demandando su supresión.

En los últimos cinco años han surgido numerosas compañías que proponen alternativas.

Estas empresas, conocidas como fintechs, ofrecen productos y servicios financieros a través de internet y aplicaciones para celulares.

Aunque en Europa el uso de estas tarjetas y apps que no cobran comisiones está muy extendido, en América Latina todavía no hay ninguna que permita pagar, realizar transacciones o sacar dinero en el extranjero, y que no repercuta a sus clientes las tasas que también aplican los bancos por cambios de divisa.

A continuación te presentamos algunas que ya funcionan en Europa, que permiten pagar en América Latina y que, aunque todavía no permiten abrir cuentas en muchos países, tienen planes para expandirse por el continente en los próximos meses:

Revolut

La startup inglesa Revolut ofrece una tarjeta prepago a la que puedes transferir dinero con el tipo de cambio y la moneda que elijas.

Esta tarjeta, diseñada sobre todo para pagos en el extranjero, está conectada a una aplicación que te permite realizar pagos sin comisiones y a la mejor tasa de cambio disponible.

  • Lo bueno: no pagas ni tasas ni comisiones y te garantiza la mejor tasa de cambio en el extranjero (cubre 90 monedas). Además, puedes bloquear la tarjeta con sólo un clic en caso de pérdida o transacción no autorizada.
  • Lo malo: las retiradas de efectivo están sujetas a una política de "uso justo". Es decir, si sacas más de US$700 al mes te cobran un 2% de intereses. Otro punto débil es su disponibilidad. Y es que aunque puede usarse en casi cualquier parte del mundo, para abrir una cuenta hay que ser residente en Reino Unido, Suiza o cualquier país de la Unión Europea. La compañía ha anunciado sus intenciones de expandirse en los próximos meses.

Monzo

Monzo es un banco digital, sólo para móviles, con sede en Reino Unido.

Fundado en 2015, ofrece condiciones muy similares a las de Revolut (transacciones libres de tasas y comisiones) y utiliza el tipo de cambio de MasterCard, muy cercano al que publican diariamente entidades como el Banco Central Europeo.

El problema es que, a diferencia de Revolut, Monzo solo acepta tarjetas MasterCard.

  • Lo bueno: Monzo nunca cobra comisiones al sacar dinero, independientemente de la cantidad que retires mensualmente. Además, puedes usar la tarjeta y la app en cualquier parte del mundo.
  • Lo malo: al no cobrar comisiones, sólo te permite extraer un máximo de US$325 diarios. Sólo para tarjetas MasterCard. A diferencia de Revolut, las cuentas de Monzo sólo pueden estar asociadas a usuarios residentes en Reino Unido. En los próximos meses, Monzo pretende expandirse por toda Europa, Asia y EE.UU.

Fintonic

Ganadora del premio Google Start Up Innovación Móvil 2015 en la categoría de finanzas, Fintonic te ayuda a controlar tus cuentas así como el dinero que entra y sale de ellas.

Además, la aplicación te permite gestionar varias cuentas bancarias -de diferentes entidades- al mismo tiempo.

Aunque ya cuenta con más de 400.000 usuarios en España y Chile -países en los que opera-, hace unas semanas cerró una ronda de financiación en la que logró captar más de US$28 millones para "impulsar su crecimiento en España y Latinoamérica", informó la compañía en un comunicado.

  • Lo bueno: la aplicación te permite realizar operaciones desde varias cuentas de diferentes entidades financieras simultáneamente.
  • Lo malo: a diferencia de otras apps, Fintonic te pide tus datos y claves de identificación bancarios a la hora de registrarte.

Curve

Si eres de los que tiene varias tarjetas y te da miedo llevar todas cuando sales de viaje, Curve es para ti.

Esta aplicación británica te permite usar todas tus tarjetas -ya sean de crédito o de débito- en una única.

De esta forma, cuando viajas lo único que tienes que hacer es llevarte la tarjeta que te manda Curve y, a la hora de pagar, sólo debes elegir cuál de ellas quieres usar en la app.

  • Lo mejor: como Revolut, Curve utiliza el casi siempre favorable tipo de cambio de MasterCard.
  • Lo peor: la tarjeta Curve cuesta US$65 al año y, aunque siempre te ofrece el mejor tipo de cambio disponible, te cobra un 1% por cada transacción y US$2,6 por retirar efectivo en cajeros del extranjero. Otros aspectos negativos: la app no acepta ni American Express ni Maestro y, aunque con ella se puede pagar en casi cualquier país del mundo, "sólo" se puede recargar con divisas de 26 países diferentes, y de América Latina solo incluye el real brasileño.
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