Es miércoles por la tarde en Miami. La estrella argentina Tini (Martina Alejandra Stoessel) se sienta frente a las cámaras en un enorme salón iluminado por luces rosadas. Del techo cuelgan nubes de algodón y letreros con mensajes como estos: "hoy salgo con la muñeca" y "los envidiosos que se vayan pal´ carajo".

Estamos en el set que preparó el gigante Sony Music, su casa productora, para promocionar su cuarto álbum de estudio "Cupido", que estrenó este jueves.

Las frases que decoran la estancia son versos que se encuentran entre las 14 canciones de la producción, en la que la artista, que el pasado enero entró en la codiciada lista 200 Top Global de Spotify con el sencillo "Muñecas", canta temas urbanos, pop y lo que ha llamado "cumbia electrónica".

En la entrevista con BBC Mundo, no esconde la emoción al describir cada sencillo del disco: hablan sobre el amor, el desamor, invita a las mujeres a bailar y a adueñarse de sus cuerpos, y también a ahogar las penas en fiestas.

Pero cada vez que responde a mis preguntas lo hace con un tono particularmente sereno, cuasi inexpresivo, en el que se revela una artista que, aunque joven, lleva muchos años en el ojo público, desde que en 2012 protagonizó la novela adolescente Violetta en su natal Argentina.

Esa experiencia en los medios le permite asegurar que, hace pocos años, una cantante de música latina no hubiese podido interpretar algunas letras sin ser juzgada por sus contenidos explícitos.

Mucho menos si dichas letras son parte de un reguetón, género que desde los años 90, cuando comenzó como música underground en Puerto Rico, ha sido tachado como misógino e hipersexual.

Lo sabe de primera mano, comenta. Tiene 25 años y al principio de su carrera se lo cuestionaban.

"Falta seguir deconstruyendo y cambiando un montón de cosas. No fue hace mucho que la mujer comenzó a cantar este tipo de letras o cantar con tanta libertad en la música latina", sostiene la intérprete de la jovial "Triple T", en la que hace referencia a una mujer que sale de fiesta y no llegará a su casa en toda la noche. Esta noche es pa' beber / Pa' salir y no volver / Hoy no llego a mi casa / La montamo' en la plaza.

"Me preguntan mucho sobre la mujer en la industria de la música, sobre cómo ha sido nuestro crecimiento. Poder estar cantando reguetón, aunque nos sigan juzgando y faltan un montón de cosas por cambiar, supone una libertad que hace mucho no estaba normalizada", agrega.

Esa libertad de la que habla se refleja cuando canta sobre asuntos como el amor fugaz, al que hace referencia en sencillos como "Miénteme". Dale, miénteme / Haz lo que tú quiera' conmigo / Dime que esta noche yo soy tu bebé / Y mañana somo' amigo', amigo'.

Y cuando en canciones como "La Loto" no teme a hablar de una mujer decidida, cuyo amante tiene "suerte" de haberle encontrado. Mañana nos confesamo' (ey) / El bebé conmigo se ganó la loto (ey) / Te quiero hacer la malda' poquito a poco (ey) / Esta noche parece que pecamo'.

Tini, que viste un enorme abrigo dorado y pantalones negros, dice que por esto intenta colaborar con otras artistas, con la intención de que su música, sea cual sea la historia que cuente, se proyecte desde la perspectiva femenina. Y, al parecer, esta fórmula ha tenido buenos resultados.

Su éxito "Muñecas", cuyo video alcanzó los 29 millones de views en YouTube en un mes, lo canta junto a otra argentina, La Joaqui, una exponente que comenzó rapeando en las famosas Batallas de Gallos. "La Loto", otro éxito del álbum, lo canta junto a la brasileña Anitta y la mexicana Becky G, mientras que "Miénteme", la canción que le hizo entrar a la lista 200 Global de Billboard, la interpreta junto a su también compatriota María Becerra.

Argentina como epicentro

Todo este éxito que le acompaña ocurre en momentos en que su país ha resurgido nuevamente como un referente de la música latina a nivel mundial.

Conocida por décadas por su aporte al rock latinoamericano -con nombres tan reconocidos como Luis Alberto Spinetta, Charlie García y Gustavo Cerati- actualmente Argentina exporta otros artistas como Bizarrap, Trueno y Duki, gracias a géneros tan diversos como el trap, el reguetón y la música urbana.

Dentro de este fenómeno hay algo muy particular y es la enorme lista de nombres femeninos que sobresalen. Además de Tini, se han consolidado como importantes artistas personalidades como Nathy Peluso, Cazzu, Nicki Nicole y las propias La Joaqui y María Becerra.

Muchas de estas voces -tanto femeninas como masculinas- se nutren de lo que ocurre en las villas y otras comunidades pobres, y han pulido su talento en las famosas batallas de freestyle.

"Para nosotros es obvio el talento que siempre hubo en Argentina", dice Tini, cuando le pido que me explique lo que ocurre actualmente en la industria musical de su país.

"Lo que está pasando con nuestra generación nos causa mucha alegría y emoción", reconoce. Al tiempo que suelta un secreto que ha fortalecido al grupo de mujeres que se han convertido en estrellas.

"Las veo y les pego un abrazo. Nos hablamos por WhatsApp, nos contestamos nuestras historias (de Instagram). Hay un lindo vínculo más allá del éxito o de la música que hacemos. Aunque todavía no hayamos colaborado en una canción, nos apoyamos para que el crecimiento sea de todas".

Cupido: música para sentirse acompañado

Varios sencillos de su nuevo disco que ya han visto la luz, como los que mencioné anteriormente -"Muñecas", "La Loto" o la "Triple T"- se han unido al cúmulo de hits que caracteriza la nueva página de la historia musical argentina.

En su nueva producción Tini demuestra nuevamente que ha encontrado su firma en la cumbia electrónica, un género latinoamericano que Argentina adoptó y que, según ella misma, ahora forma parte del "ADN" del país.

"Desde ´Miénteme´ emprendí la búsqueda de fusionar la cumbia con el reguetón y con el pop", dice y añade:

"Son tres géneros musicales que me identifican mucho en mi crecimiento personal y también a la hora de hacer música. Entonces, haberlos unido y que la gente de todas partes del mundo se sienta identificada con un ritmo que significa tanto para mi país, es un honor muy grande".

Pero además, ha hecho propio cantarle al desamor con ritmos pegajosos, haciendo que la gente "baile su dolor", como en el tema "Cupido", que da nombre al disco o el "Último Beso", que canta junto a Tiago PZK.

¿Qué nos pasó?/ Que cuando estábamos bien, se complicó/ Que nos queríamos tanto y ahora no/ Cupido tiró la flecha y la cagó/ ¿Qué le pasó?

"Que te rompan el corazón, o que tú rompas alguno que otro corazón, es algo que pasa en algún punto medio privado y lo que genera la música es que esa gente no se sienta sola", dice.

"Vos terminas un vínculo, una relación, y necesitas sentirte acompañado. Y creo que la música acompaña en estos procesos lindos y no tan lindos", reitera.

Amor incondicional

Antes de pronunciar mi última pregunta le advierto a Tini que será corta y, quizás, demasiado sencilla: ¿esperabas ser tan exitosa con tu música?".

Se toma un segundo, mira al suelo y suspira.

Responde que no se lo esperaba, y decide elaborar una respuesta, con la que, como al principio de nuestra conversación, refleja sus años como celebridad, una que ha llenado el Luna Park en Buenos Aires en nueve ocasiones y que ha causado conmoción en escenarios de España y América Latina.

"Todo lo que fue pasando con mi música, con mi carrera, fue una sorpresa gigante. Es innegable la incondicionalidad y el amor que recibo desde que fui tan chiquita", suelta.

Y luego acepta que convertirse en Tini ha sido una tarea bien pensada.

"Hay mucho amor y pienso muchísimo cada canción, video, show, coreografías y vestuarios para que la gente se vaya con una sonrisa o conecte después de escucharme".

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