La noticia preocupa a biólogos de distintas partes del mundo.

Un análisis científico del número de insectos sugiere que el 40% de las especies de estos animales están experimentando "tasas dramáticas de disminución" en todo el mundo y pueden llegar a extinguirse en las próximas décadas.

Publicada a fines de enero en la revista Biological Conservation, la investigación revisa 73 estudios existentes de diversas partes del mundo publicados en los últimos 13 años.

El estudio global dice que las abejas, las hormigas y los escarabajos están desapareciendo a una tasa ocho veces mayor que los mamíferos, aves o reptiles, y que un tercio de todas las especies de insectos ya se clasifican como en peligro de extinción.

Mientras tanto, advierten los autores, es probable que algunas especies que constituyen plagas, como las moscas domésticas y las cucarachas, aumenten.

Intervención humana

Algunos de los aspectos destacados del estudio incluyen la reciente y rápida disminución de los insectos voladores en Alemania y la caída masiva de insectos en los bosques tropicales en Puerto Rico, vinculadas al aumento de las temperaturas globales.

Precisamente el cambio climático es una de las causas de la disminución general de los bichos, junto con la agricultura intensiva y los pesticidas.

"El factor principal es la pérdida de hábitats, debido a las prácticas agrícolas, la urbanización y la deforestación", dice a la BBC el autor principal del artículo científico, Francisco Sánchez-Bayo, de la Universidad de Sídney.

"En segundo lugar, el uso creciente de fertilizantes y pesticidas en la agricultura en todo el mundo y la contaminación con químicos de todo tipo. En tercer lugar, tenemos factores biológicos, como las especies invasoras y patógenos; y en cuarto lugar, el cambio climático, especialmente en las zonas tropicales donde se sabe que tiene un gran impacto", añade.

Hallazgos graves

Los insectos constituyen la mayoría de las criaturas que viven en la tierra y brindan beneficios clave a muchas otras especies, incluidos los humanos.

Proporcionan alimento para aves y pequeños mamíferos, polinizan alrededor del 75% de los cultivos en el mundo, reponen nutrientes en los suelos y mantienen controladas algunas plagas.

Otros expertos, que no participaron en la investigación, sostienen que los hallazgos son "gravemente aleccionadores".

"No se trata solo de las abejas o de la polinización o la alimentación humana, las disminuciones también incluyen escarabajos que reciclan desechos e insectos como las libélulas que llevan vida a ríos y estanques", dice Matt Shardlow, de la organización británica Buglife.

"Se está volviendo cada vez más obvio que el equilibrio ecológico de nuestro planeta se está rompiendo y es necesario un esfuerzo intenso y global para detener y revertir estas tendencias terribles. Permitir que la lenta erradicación de la vida de los insectos continúe no es una opción racional", agrega.

Plagas en aumento

Los autores están preocupados por el impacto de la disminución de insectos a lo largo de la cadena alimentaria.

Como muchas aves, reptiles y peces dependen de los insectos como su principal fuente de alimento, es probable que estas especies también desaparezcan como resultado.

Si bien algunas de las especies de insectos más importantes están en declive, el estudio señala que es probable que una pequeña cantidad de especies pueda adaptarse bien a las condiciones cambiantes.

El profesor Dave Goulson, de la Universidad de Sussex, Reino Unido, que no participó en la investigación, dice que algunas especies fuertes y adaptables, como las moscas domésticas y las cucarachas, parecen capaces de vivir cómodamente en un entorno creado por el hombre y han desarrollado resistencia a los pesticidas.

"Los insectos plaga de reproducción rápida probablemente prosperarán debido a las condiciones más cálidas, porque muchos de sus enemigos naturales, que se reproducen más lentamente, desaparecerán", dice Goulson.

"Es bastante probable que terminemos con plagas de un pequeño número de bichos, pero que perdamos todos los maravillosos insectos que sí queremos, como las abejas, las mariposas y los escarabajos que hacen un gran trabajo en la eliminación de desechos animales", sostiene.

Reemplazo lento

Goulson añadió que si bien el mensaje general era alarmante, había cosas que la gente podía hacer, como lograr que sus jardines fueran más amigables con los insectos, no usar pesticidas y comprar alimentos orgánicos.

También se necesita mucha más investigación, ya que el 99% de la evidencia de la disminución de insectos proviene de Europa y América del Norte, con casi nada de África o América del Sur.

En última instancia, si un gran número de insectos desaparece, serán reemplazados, pero llevará mucho, mucho tiempo.

"Si observan lo que sucedió en las principales extinciones del pasado, generaron olas adaptativas masivas en las que las pocas especies que lograron adaptarse y ocupar todos los nichos disponibles y evolucionaron a nuevas especies", dice el profesor Goulson a la BBC.

"Espera un millón de años y no tengo dudas de que habrá toda una diversidad de nuevas criaturas que surgirán para reemplazar a las que fueron eliminadas en los siglos XX y XXI", señala.

"Aunque eso no es mucho consuelo para nuestros hijos", lamenta.

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