Los actores chilenos Gregory Cohen y Javier Mora vuelven a las tablas con "El acompañamiento", cuyo guión original es del dramaturgo argentino Carlos Gorostiza. El montaje tendrá su puesta en escena en Teatro Las Tablas, Providencia (calle Crucero Exeter 0250).

La obra aterrizará en la cartelera teatral durante el mes próximo, específicamente todos los jueves, viernes y sábados de abril, apostando por la renovación de la oferta del circuito nacional, con el otoño ya instalado en nuestro país.

El guión toma como contexto la compleja sensación emocional de los habitantes de Chile, una situación análoga a lo que se vive en varios lugares de Latinoamérica: insatisfacción social, abulia, esclavitud psicológica.

Con tan dramático y adverso punto de partida, la obra genera un ambiente propicio para hablar de los sueños, contexto en el que uno de los protagonistas busca abandonarlo todo por su verdadera pasión, el canto.

"Tal vez esta liberación sea el fin último de la existencia. Por alguna razón oscura, para ciertas personas, la vida se va convirtiendo, desde temprano, en un proceso obsesivo de búsqueda. Búsqueda de hallazgos predecibles, pero también insólitos: derrumbe de mitos, aparición de secretos, de talentos impensados, etc. 'Tuco' posee esta obsesión que se agudiza especialmente, pues navega entre una libertad simulada (trabaja de obrero en una fábrica) y una libertad sublime (su convicción de que canta como Gardel)", dice Cohen.

Y añade: "Esta lucha es simbólica, porque todos los seres humanos estamos, de una u otra manera, revolcándonos entre estos dos polos. Y a veces hay más, porque es imposible que sirvamos para una sola cosa: profesional, obrero calificado, deportista de alta competencia, artista, etc. Los recursos y habilidades, los talentos de los niños, jóvenes y mujeres de todo origen social, son infinitos. Pero las jaulas son las jaulas y necesitamos el alpiste para sobrevivir".

"Es una obra sutilmente subversiva, porque tras un mensaje de conformismo, apela a ese sentido infinito de búsqueda, audacia, fantasía y creatividad que nos define y nos determina como personas. Por eso, 'El Acompañamiento' destila un humor gráfico, negro, noble y profundamente humano", define el actor y dramaturgo.

Para Mora, en tanto, "El acompañamiento" llama al público "justamente, a liberarse. (La idea) es regalarse la oportunidad de ver este montaje sin ninguna pretensión. Solo otorgarse la posibilidad de vivir, durante una hora, un momento especial e irrepetible. La vida está llena de 'Tucos' y 'Sebastianes'".

Respecto del rescate de este trabajo y, por lo tanto, su regreso a la cartelera, el actor concluye que se trata de responder a "la motivación de recuperar una obra muy querida que, en lo personal, tiene un significado muy especial. En segundo término, este proyecto ha reunido  a un equipo muy potente y profesional que se ha involucrado a cabalidad en esto. Creo que debemos otorgarle al público la posibilidad de ver una obra de gran calidad humana. Hoy, más que nunca, toma sentido desempolvar obras como esta, que jamás pasan de moda. Las relaciones de amistad, la vejez y los sueños son tocados por el autor de manera magistral, es una obra que nadie debería dejar de ver, por el mensaje que nos entrega".

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