A fines de la década del 70, Chile vivía tiempos difíciles en plena dictadura de Pinochet y, en Alemania, un profesor de Filología Románica de la Universidad de Göttingen descubría las canciones de Violeta Parra.

“Estábamos en un movimiento muy popular protestando contra el golpe de Pinochet de 1973 y en ese contexto me fijé en los textos de la Violeta, que aunque no tienen que ver con el régimen de Pinochet, tienen una calidad estética musical extraordinaria y una simultaneidad de temas amorosos, cotidianos y políticos, en una forma muy sofisticada”, relata Manfred Engelbert en conversación con DW.

La compositora, folclorista, poeta, artesana y artista plástica chilena, nacida en 1917, fue una prolífica creadora, cuya obra fue reconocida fuera de su país antes que en su propia patria. Expuso sus arpielleras en el Louvre cuando en Chile todavía no se le daba la categoría de artista, que hoy es indiscutida.

“Es un arte muy ligado a las tradiciones chilenas, pero a la vez muy vanguardista”, destaca Engelbert. Sus canciones, que hablan de amor y desamor, denuncian injusticias sociales o tienen un mensaje pacifista, mantienen su actualidad y siguen siendo cantadas y estudiadas.

La más conocida, “Gracias a la vida”, se ha convertido en un verdadero himno, interpretado por los más diversos artistas, desde Plácido Domingo y Mercedes Sosa, hasta Laura Pausini y Michael Bublé. “Es la más famosa y es una obra maestra, pero eso vale también para otras canciones como “Run run se fue pa´l norte”, o “Arriba quemando el sol”, para entrar en las más político-sociales.

“Gracias a la vida” abre el ábum “Las últimas composiciones”, que la artista grabara poco antes de quitarse la vida a los 50 años de edad, en 1967.

Poesía cantada

Aunque algunas de sus canciones ya sonaban en la RDA, por su postura política de izquierda y su  compromiso social con los trabajadores, Violeta no era muy conocida en el resto de Alemania. “Entonces pensé que podría ser interesante para los alemanes conocer a esta gran cantora, que en aquel momento yo ya veía como una poetisa importante, algo que todavía no era reconocido”, observa Manfred Engelbert.

Así nació en 1978 el libro “Violeta Parra. Lieder aus Chile” (canciones de Chile), que analiza las composiciones de la artista chilena y presenta más de 20 canciones traducidas al alemán. “Las canciones de Violeta tienen la particularidad original de subrayar el valor de las palabras en una perfecta armonización con la música. Por ejemplo, en “Arriba quemando el sol”, el ritmo monótono corresponde exactamente al paisaje en el cual la gente sufre por la monotonía del sol implacable que da en una tierra donde los explotadores también son implacables. Hay una correspondencia entre forma y contenido”, apunta Engelbert.

Al tiempo que escribía el libro, Manfred Engelbert forjó una cercana amistad con uno de los hijos de Violeta, Ángel Parra, fallecido en París recientemente. “Ángel era muy amigo mío y me ayudó muchísimo con el libro, con datos que hasta el momento, cuando lo estaba redactando, todavía no se conocían. Él me llamaba ‘el pituco alemán’”, recuerda.

“La obra de Violeta es un importante ejemplo de la canción poesía -destaca Engelbert-. Desde la entrega del premio Nobel a Bob Dylan se ha hablado mucho de que la canción puede ser poesía. Pero ver que en Chile, ya antes de Bob Dylan había una canción de alta calidad poética, me parece muy importante para una Alemania donde todavía predomina la cultura norteamericana, sin darse cuenta de que en otras partes del mundo ha habido algo de una calidad tan extraordinaria como la de Dylan”.

Violeta universal

El libro de Manfred Engelbert, que inspiró a un grupo de teatro de Göttingen a hacer una obra sobre Violeta Parra en 1987, contiene análisis y planteamientos que en su momento fueron bastante novedosos, como él mismo reconoce. “Ahora muchos autores están de acuerdo en que el núcleo temático de la obra de Violeta Parra es el amor y el desamor, en toda la gama posible, y que finalmente la política es también una forma de amor con la gente”, explica el estudioso.

Este año, coincidiendo con el centenario del nacimiento de la autora de “Volver a los 17”, y con el apoyo de la Embajada de Chile en Alemania, Manfred Engelbert lanzará una tercera edición revisada y bilingüe de su obra. “Me pareció adecuado añadir la traducción al español porque el libro se conoce en Chile en forma indirecta. Está citado en casi todas las bibliografías, pero no se conoce el contenido”.

Así comienzan a sumarse, también desde Alemania, los reconocimientos a Violeta Parra. “Me sorprende su enorme riqueza humana en todas sus facetas. En Violeta las raíces más personales llevan al mismo tiempo a una poesía universal”, señala Engelbert, quien recuerda que “Gracias a la vida” se da en una situacion paradójica: “La escribe al final de su vida, cuando sufre una profunda depresión, pero al mismo tiempo hay esta celebración de una vida cumplida”.

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