Elisabeth Finch, quien trabajó por ocho años como guionista de Grey's Anatomy, generó un escándalo en el mundo del espectáculo en los Estados Unidos luego de haber mentido sobre que padecía un cáncer y que uno de sus hermanos se había suicidado.

En entrevista con el medio The Ankler, admitió que nunca tuvo la enfermedad y que lo que hizo estuvo mal: "No estuvo bien. Fue algo jodido", dijo.

Finch había dicho además que había sufrido de otros problemas de salud en el pasado, como que perdió un riñón y parte de una pierna. La producción de la serie empezó a sospechar e inició una investigación sobre estos hechos, en ese momento la guionista renunció y buscó tratamiento hospitalario.

También se supo que en 2019 la guionista había dicho a sus colegas que su hermano se había suicidado, cuando este sigue vivo y actualmente reside en el estado de Florida.

La mujer explicó que las mentiras en torno a su salud y su vida privada en 2007 cuando durante la huelga de guionistas, se lesionara una rodilla, lo que derivó en que tuviera que ser operada, período en que todo su entorno fue muy comprensiva con ella, según dijo.

"Fue un periodo de recuperación infernal y luego todo quedó en un silencio sepulcral porque, naturalmente, todo el mundo decía: ‘¡Eso! Ya estás bien’. Pero todo estaba muy tranquilo", dijo según consignó CNN Chile.

"No tenía apoyo y volví a mi viejo mecanismo de adaptación: mentí y me inventé algo porque necesitaba apoyo y atención, y así es como lo hice. Ahí es donde empezó la mentira: en ese silencio", agregó.

Finch precisó que si bien está arrepentida de haber mentido, la situación tiene un contexto: "La mejor forma en que puedo explicarlo es que cuando experimentas un nivel de trauma mucha gente adopta un mecanismo de afrontamiento inadaptado. Algunas personas beben para ocultar u olvidar cosas. Los drogadictos intentan alterar su realidad. Algunas personas se cortan. Yo mentía", precisó

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