En medio de su apretada agenda por Australia, Meghan Markle ha comenzado a atravesar una de las etapas más difíciles del embarazo: los cambios de su cuerpo.

A diferencia de la duquesa de Cambridge, quien se retiró de la vida pública por varios meses durante sus embarazos debido a las náuseas matutinas, Meghan ha estado activamente participando en todas los actos junto a su esposo, el príncipe Harry.

Si bien la ex actriz se encuentra en su primer trimestre de gestación, ha tenido que soportar una serie de inconvenientes propias de su estado, como el insomnio, el cambio de horario y el cansancio.

Fue así como Megan, en las actividades que realizó en la playa Bondi en Australia, habló sobre su embarazo con la autora Charlotte Connell, quien también está embarazada. En la instancia, Markle compartió algunas anécdotas sobre lo que ha atravesado estos meses.

"Meghan me dijo que el embarazo era como tener un jet lag", dijo Connell, según informó News Week. Y es producto de este malestar que la esposa de Harry se levanta a las 4:30 de la mañana para hacer yoga en su habitación y así poder relajarse.

Una fuente cercana a la familia real, le dijo previamente a Us Weekly que Meghan tiene 15 semanas de embarazo y que está "muy bien de salud hasta ahora".

En tanto, durante una sesión informal de preguntas y respuestas con estudiantes en Melbourne este jueves, la duquesa de Sussex reveló que ya comenzaron a pensar en nombres de bebés.

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