Megan Fox es una de las actrices con el rostro más perfecto de Hollywood. Al menos así era catalogada hace algunos años atrás cuando protagonizó cintas como "Transformers" y "Las Tortugas Ninjas".

Sin embargo, con el paso del tiempo su apariencia fue cambiando debido a la gran cantidad de cirugías a las que se sometió. No contenta con esto empezó a usar botox, lo que le generó un cambio mayor en su rostro. 

Alejada de las luces y dedicada a su vida familiar, la actriz no ha querido mostrarse mucho, sin embargo fue captada hace algunos días por los paparazzis a la entrada de una farmacia en Los Ángeles, instancia que sirvió para que quedara al descubierto su nueva cara. 

A esto se suman una serie de imágenes (selfies) que la propia Megan compartió en su cuenta de Instagram con el mensaje: "Me tomé como 300 fotos el otro día, me parecía al cadáver reanimado de Akhenaton en 297 de ellas. Estos son tres de las mejores. ¡Una tasa de éxito del 1%!", escribió.

Tras la publicación, sus fans inmediatamente la criticaron por abusar de las operaciones y también del botox, señalándole que ya no parecía ella y que se veía mucho más bonita al natural. "Te amo, pero ¿por qué te cambiaste tanto la cara?", "Eras más bonita cuando no tenías tantas cirugías", "Esta no es Megan Fox, ¿qué carajos se hizo en la cara?", fueron algunos de los mensajes.

Fox, que es madre de tres niños (Noah Shannon, Bodhi Ransom y Journey River) y está casada con el actor Brian Austin Green, ha declarado en varias ocasiones que padece de trastorno obsesivo compulsivo, que la ha tenido durante años en terapia.

Según ella, tras su tercer embarazo le resultó mucho más complejo recuperar su figura, por lo que tuvo que invertir más tiempo en su entrenamiento para acabar obteniendo menos resultado y "verse perfecta". 

 

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