Este domingo en “De tú a tú”, Martín Cárcamo conversó con Esteban Paredes, estrella de Colo-Colo y máximo goleador de la Primera División chilena.

El retirado delantero -que justo esta semana firmó su regreso al fútbol en San Antonio Unido- le contó a Martín sobre su infancia y los hechos que más lo marcaron. Primero, cuando a los 5 años sus padres se separaron, lo que cambió su vida para siempre.

“La separación fue algo fuerte para mí. Mi madre se va con mi hermana y sufrí demasiado, mi padre también. Estuvimos casi 3 meses en la casa los dos solos, él no salía a trabajar, tenía una pena enorme, lloraba todos los días, yo lloraba con él. De repente pasaban 3 días y no comía nada. No quería salir ni hacer nada, bebía, estaba destrozado. Fueron los peores tres meses de mi vida”, recordó.

Incluso, reveló que su padre estuvo cerca de poner en riesgo su vida por su depresión. “Mi papá se quiso matar conmigo en el metro. Una vez me contó que se iba a tirar, porque no estaban ni su mujer ni su hija, y él pensó en lo más fácil, que es irse de esta vida. Y justo se acerca un amigo de él, lo ve justo en la orilla, y le pregunta ‘¿qué vas a hacer?’. Ahí mi viejo reaccionó, se pusieron a conversar y nos devolvimos”, narró Esteban.

Según agregó, no volvió a ver a su mamá en toda su infancia tras la separación. “Pasaron 7 u 8 años. Supe que se fue a Copiapó, mi padre la buscaba, iba donde mi abuela, no tenía respuesta, y todo ese tiempo nunca la vi. No nos despedimos tampoco (...) Fue fuerte, para mí fue un trauma. Yo creo que eso me afectó hasta el día de hoy, porque no soy un tipo cariñoso. Me hubiese gustado ser cariñoso con mis hijos, pero esto me endureció mucho”, confesó

Recién cuando Esteban ya tenía 13 años su madre regresó a casa y se reencontraron. “Ella me pedía perdón, dijo que no había querido hacer eso (...) Yo siempre le he reprochado por qué se fue tanto tiempo sin haberme hablado o buscado, pero ya no le tengo rencor”, aseguró.

Acerca de su llegada al fútbol, revelará que, a pesar de mostrar un gran talento para el fútbol desde siempre, originalmente no quería ser futbolista profesional. “A mí me gustaba el fútbol, pero yo no quería ser futbolista. Yo quería ser de la PDI. A los 18 años quise postular pero no pude porque me pedían antecedentes de los familiares y tenía unos tíos que no se habían portado bien”, contó

Adicionalmente, el delantero confesó que sufrió de problemas emocionales poco antes de su retiro, y tuvo que tratarse profesionalmente.

“En Colo-Colo se me juntó todo, porque íbamos a descender, tuve una lesión, me infiltraron, y ahí me dio una taquicardia. Después de que nos salvamos me vino una angustia enorme por todo el peso de ser capitán, me empezaron a dar crisis de pánico y me traté con el psicólogo de Coquimbo Unido. Hoy en día las controlo, pero todavía las tengo de repente, al estar solo pienso cosas y me falta un poco el aire, pero después se me pasa”, contó.

Publicidad