Sensibilidad a la luz, ruidos u olores, acompañado de náuseas, vómitos y, por supuesto, fuertes dolores de cabeza, del tipo pulsátil —como un latido— y generalmente en un solo lado. ¿Has sentido esa molesta sensación? Es probable que sí.

Son las principales características de una crisis de migraña y en Chile presenta una prevalencia del 10,27%, lo que equivale a cerca de dos millones de personas afectadas por esta invalidante dolencia.

El neurólogo Raúl Juliet Pérez, Presidente de la Asociación de Cefaleas y Algias Craneofaciales de Chile (Acefalch), quien además es jefe del Programa de Neurología Adulto de la Universidad de Santiago (Usach), explica qué sucede en el cerebro de las personas migrañosas frente a la temperatura o los cambios de luminosidad.

"El cerebro de las personas migrañosas se equivoca e interpreta como dolorosos los estímulos que no lo son para el 90% de la población. Estos estímulos pueden ser los cambios de temperatura, de luminosidad, los sonidos u olores, entre otros factores", explicó el neurólogo a Las Últimas Noticias.

"Para que se entienda fácilmente, es mejor verlo de esta manera: el cerebro migrañoso se equivoca en la interpretación del dolor y manda señales químicas de dolor tal como si nos hubiese caído un palo en la cabeza", describió.

Tratamiento con anticuerpos monoclonales para la migraña

El especialista sostiene que existen novedosos tratamientos para abordar la migraña, aunque advierte: no son baratos.

El organismo, explicó al periódico, produce normalmente una molécula llamada CGRP (neurotransmisor) que está involucrada en distintos procesos fisiológicos. Pero quienes padecen migraña, precisa el neurólogo, tienen niveles elevados de esta molécula y mayor sensibilidad a ella, lo que intensifica las señales de dolor en el sistema nervioso.

Frente a esto, asegura, los últimos tratamientos para abordar la migraña están dirigidos precisamente a bloquear esos neurotransmisores o sus receptores implicados en el dolor.

"Esos medicamentos se llaman anticuerpos monoclonales. Son tratamientos muy buenos, pero muy caros. En Chile cuesta mensualmente unos $220.000 y hay que usarlos, por lo menos, seis meses o idealmente un año", mencionó el neurólogo.

"También está la toxina botulínica, que no lo financian las isapres porque creen que es por estética. En este caso no. Los norteamericanos desde el 2021 que usan medicamentos nuevos para tratar la migraña. Deberíamos apuntar a eso porque la prevalencia de personas con migraña en el país es alta", afirmó.

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