El telescopio SOFIA (Stratospheric Observatory for Infrared Astronomy) Observatorio estratosférico para la astronomía infrarroja, es un avión Boeing 747 de la NASA con un telescopio reflector de 2.5 metros de diámetro con capacidad de captar la luz infrarroja.

A través de esta herramienta, astrónomos de la NASA lograron captar una región donde nacen estrellas supermasivas, de las cuales se sabe muy bien cómo terminaron (en gigantescas explosiones de formando supernovas), pero muy poco de cómo nacen, por lo que la imagen captada es de gran importancia.

Los científicos lograron estudiar una nube celeste gigante, llamada W51. Ubicado a casi 17,000 años luz de distancia y hecho principalmente de hidrógeno, es un lugar donde se están formando extrañas y gigantescas estrellas. Estos astros nacen en lo profundo de la nube, invisibles a la luz que nuestros ojos pueden ver.

Utilizando el telescopio aerotransportado de SOFIA y la cámara sensible al espectro infrarrojo, el equipo de investigación miró dentro de la densa nube, capturando un espectáculo de luz cósmica provocado por las estrellas en formación, incluidas muchas que nunca se habían visto antes.

Las estrellas en formación brillan en naranja, púrpura y azul frente a un campo de estrellas blanco y negro.

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