Una historia no solo de amor, sino también de fuerza de voluntad, se ha tomado las últimas horas las redes sociales. 

Anne y Ralph Linsangan es una pareja de Michigan, Estados Unidos que contrajo matrimonio en 2010 con 25 años. Con el correr del tiempo y tras muy malos hábitos alimenticios, el matrimonio comenzó a sumar peso.

Tras un año de casados, la pareja ya había aumentado 34 kilos. Su médico se los hizo notar, quien les advirtió que según los análisis de tiroides algo no estaba bien. “En ese momento no estaba lista para hacer algo al respecto, así que seguimos engordando", explicó la mujer a la revista norteamericana People

Ralph llegó a pesar 135 kilos, mientras que Anne 120 kilos. Fue cuando sus intenciones de convertirse en padres empezó a verse truncada a raíz de su sobrepeso, que se dieron cuenta de que tenían que hacer un cambio radical.

"Decidí que podía controlarlo. Si era mi peso el que causaba problemas, tenía que hacer algo”, explicó. En una primera instancia y con el apoyo de su familia, Anne logró bajar 34 kilos. 

Fue en ese momento que su esposo decidió sumarse a la iniciativa de bajar de peso. "Quería hacerlo para apoyarla, aunque también vi que funcionaba", explicó a la revista anteriormente mencionada.

De esta forma, ambos se convirtieron en una fuente de apoyo de cara a su desafío de bajar de peso. Por una parte, Anne fue la encargada de introducir los cambios en los hábitos alimenticios, Ralph hizo lo propio pero con el ejercicio. 

Tras varios meses manteniendo estos nuevos hábitos, la pareja logró bajar 113 kilos entre los dos. Y como si eso fuera poco, lograron cumplir su sueño de convertirse en padres. Hoy, su hija tiene 3 años de edad. “Todo mejoró cuando ambos empezamos a cuidarnos juntos y ahora nuestra hija puede ver a dos padres saludables”, explicó Anne, quien aseguró que estos cambios "tienen que ser lentas. Así, no solo se puede sostener sino que aprendes cosas nuevas para implementar”, concluyó.

ASÍ LUCEN EN LA ACTUALIDAD

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