Las campanas de boda siguen sonando para Justin Bieber y Hailey Baldwin, pero la pareja no tiene ninguna prisa por acelerar el tiempo.

El cantante de "Sorry" y su novia modelo se casaron oficialmente en septiembre pasado en una ceremonia secreta en un palacio de justicia, pero en algún momento del futuro celebrarán una boda más grande con amigos y familiares.

Si bien ese sigue siendo el objetivo para la pareja, la planificación de una boda se ha retrasado mientras Bieber continúa abordando sus problemas de salud mental, según explicó una fuente a People. 

"Hailey sigue apoyándolo. Todavía se casarán cuando sientan que están listos. Lo más importante para ellos es que Justin está mentalmente sano", declaró. 

Las cosas parecen estar mejorando para Bieber, ya que la fuente aseguró que está "mucho mejor" y siente una motivación renovada al trabajar en nueva música después de buscar tratamiento.

"Parece que su tratamiento le ha ayudado mucho. Ha cambiado la forma en que piensa. Él está mucho más enfocado en tomar un día a la vez. Es cuando empieza a pensar demasiado adelante que se estresa y siente presión", señaló la fuente. 

El cantante de 25 años comenzó a buscar tratamiento para la depresión en febrero, y ha sido abierto con los fanáticos sobre su progreso en los meses posteriores.

En marzo, escribió un extenso mensaje en Instagram en el que explicaba por qué no lanzaría nueva música en el futuro, ya que continuaba curando "problemas muy arraigados".

"Ahora estoy muy concentrado en reparar algunos de los problemas profundamente arraigados que tengo como la mayoría de nosotros, para no desmoronarme, para poder sostener mi matrimonio y ser el padre que quiero ser", publicó.

Sin embargo, sí insinuó que tenía algo bajo la manga este sábado, cuando compartió una foto de él en el estudio con Baldwin, de 22 años.

"Vibras de estudio ... con mi chica de estudio", escribió.

Una fuente cercana a la estrella le dijo a People que Baldwin era uno de los factores más importantes en la decisión del cantante de buscar tratamiento.

"Él quiere ser el mejor esposo posible para Hailey. Una cosa es tener tus problemas cuando estás soltero, pero cuando estás casado, hay la felicidad de dos personas en juego. Él está trabajando en sí mismo para que pueda ser un buen compañero para ella", aseguró.

Por su parte, Baldwin admitió en la portada de Vogue en febrero que el matrimonio no era todo sol y rosas.

"La cosa es que el matrimonio es muy difícil. Esa es la oración con la que debes dirigir. Está realmente difícil", declaró Baldwin. 

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