Wolf y Anita Gottschalk se conocieron y enamoraron cuando eran apenas unos adolescentes en Düsseldorf, Alemania. Se casaron en 1954 y desde entonces estuvieron juntos. Pero este año se vieron forzados a separarse, porque no pudieron conseguir cupo para ambos en el mismo hogar de ancianos, según un artículo publicado en Daily Mail.

Los geriátricos de la ciudad en que actualmente viven ahora, en Surrey, Canadá, no tienen lugar para recibir a más de una persona. Su familia intentó que los acepten juntos, pero después de ocho meses siguen las negociaciones. La pareja tuvo que tomar la difícil decisión de ingresar a hogares diferentes.

La pareja se conoció porque sus familias vivían en el mismo edificio y, desde entonces, iniciaron una vida juntos. Él se desempeñaba en la construcción y formaba parte de la Marina Mercante, mientras que ella trabajaba en un comercio. Tuvieron tres hijos y jamás se habían separado, hasta ahora.

Después de toda una feliz vida juntos, en enero pasado Wolf fue diagnosticado con linfoma, hospitalizado y no pudo regresar a su casa porque necesita atención permanente.  Por su avanzada edad sufre de demencia y su memoria empieza a fallar.

Por esa razón fue trasladado al Centro de Yale, al norte de Surrey, donde ha estado viviendo los últimos ocho meses, separado de su esposa.

La familia de la pareja inició una campaña en las redes sociales para tratar de encontrar un hogar en el que ambos puedan pasar sus últimos años juntos. 

Ashley Bartyik, nieta de Wolf y Anita, escribió:  "Estuvieron juntos 62 años, y ahora por demoras administrativas del sistema de salud se tienen que separar. Esto no es justo. Ellos merecen pasar sus últimos momentos juntos".

Si bien la familia lleva a Anita a visitarlo a diario, el viaje demora media hora porque viven a 30 kilómetros de distancia. La nieta relata que ambos "lloran cada vez que se ven, es desgarrador".

"Esta es la foto más triste que he hecho en mi vida", escribió al postear la foto.

Las autoridades de la ciudad, al tanto de la situación, promertieron trabajar para encontrar un lugar donde Wolf y Anita puedan pasar sus últimos días juntos. 

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