Para sorpresa de muchos, finalmente Britney Spears dijo "sí, acepto" la tarde del jueves.

Seis meses después de recuperar su libertad, tras más de una década sometida a una férrea tutela paterna, la cantante (40) se casó con el iraní Sam Asghari (28), según ha informado People.

La artista ya había adelantado su intención de hacerlo en varias ocasiones. Este es el tercer matrimonio para la estadounidense, y es la primera vez que Asghari pasa por el altar.

Si bien todo se manejó con mucho hermetismo, horas antes se filtraron unas imágenes de la casa de Spears, lugar donde se ultimaban los preparativos de la fiesta tan esperada.

Sin embargo, en medio de esto la policía tuvo que hacer acto de presencia en la casa, ya que alguien había intentado colarse en la propiedad y arruinar su gran día. Se trataba de Jason Alexander, primer y "fugaz" marido de Britney Spears, y todo por ¿una cuestión de notoriedad?

El polémico registro 

Jason Alexander (40 años), quien es actor y se hizo conocido por ser la ex pareja de la cantante, documentó todo su ingreso al inmueble, pues realizó una transmisión en Instagram donde se pudo ver desde su arriesgado salto en las puertas traseras de la casa hasta el momento en que fue atrapado por la policía.

En la transmisión de menos de dos minutos, se vio que el actor saltó una valla, antes de ese momento, los guardias de la casa le preguntaron quién era, a lo que respondió con mucha seguridad que la propia Britney lo había invitado bajo el argumento de que era "su primera y única esposa".

Tras saltar, les dijo a quienes estaban mirando el "en vivo" que "estaba bien" y que los guardias de seguridad lo estaban persiguiendo.

Luego de esto se le ve caminando al interior de un pasillo de la casa, y comienza a buscar desesperadamente a Britney en los dormitorios y luego se encuentra con otros invitados, quienes lo saludaron.

Cabe mencionar que el matrimonio entre Alexander y Britney duró muy poco, pues solo estuvieron casados durante 55 horas antes de que el acuerdo se anulara en 2014.

Si bien Jason logró su cometido un par de segundos, finalmente personal de seguridad de la casa de Britney lo sometió en el piso, momento en que bruscamente terminó la transmisión.

Según detalló TMZ, tras atraparlo, se llamó al alguacil del condado de Ventura y lo escoltaron hasta salir de la propiedad privada.

 

 

 

 

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