Aspirante a médico, Balkissa Chaibou tuvo que alzar la voz, y luego escapar de su hogar cuando iban a casarla obligada con su primo, cuando sólo tenía 16 años.

Nacida en Nigeria, Balkissa creció en el país con la más alta tasa de matrimonios forzados en el mundo, que hace que el 17% de las niñas están casadas antes de cumplir los 15 y luego un 75% antes de cumplir los 18. Vender a las niñas en matrimonio tiene raíces culturales, étnicas y territoriales, pero existe el factor común de que a las mujeres se les considera una carga extra a nivel familiar, de la que hay que deshacerse mediante un marido que se la lleve, a cambio de una dote, que permita aliviar la precaria situación familiar.

Así Balkissa estaba destinada a casarse con su primo, una noticia que opacó a sus 12 años cualquier sueño de seguir estudiando y convertirse en doctora para ayudar a las personas. Determinada a no seguir la tradición, comenzó a levantarse a la madrugada para poder obtener las mejores notas de su clase y así encontrar un camino que la llevar a la universidad.

Ya con 16 años el día del matrimonio era inminente. Le dijo a su padre que sólo se casaría si podía ver a su marido sólo en las vacaciones hasta que hubiera completado la universidad. Por su puesto que su padre se negó pues la tradición de su tribu, Tuareg, el hermano mayor, en este caso el padre del novio, tiene derecho sobre los hijos de sus hermanos menores.

Para evitar el compromiso tuvo que escapar el día de antes e ir al Centro de Asistencia Judicial y Acción Civil para iniciar acciones legales contra su padre y tío para que no la obligaran a casarse. El caso se cerró, tanto el tío como el padre de Balkissa dijeron que todo era un malentendido, pero al día siguiente la amenazaron de muerte si no seguía con el plan del matrimonio. Balkissa se escondió en un refugio para mujeres durante una semana, y al volver con el apoyo de sus padres, pudo elegir no casarse y continuar con sus estudios.

Hoy con 19 años estudia medicina y se ha convertido en una activista contra el matrimonio infantil, haciendo charlas para niñas donde las insta a informarse de sus derechos y que estudien, pues sólo el 10% de las niñas en Nigeria llegan a la secundaria. Además ha alzado su voz en la ONU pues 34% de las adolescentes que se embarazan, muere producto del parto.

Publicidad