Considerado los "Oscar de la costa este", el evento congrega en su alfombra roja a las más populares celebridades a quienes se les desafía -aunque no se les obliga- a diseñar su vestuario en concordancia con el tema que se convoca.

El objetivo es juntar millones en donaciones para el Instituto de Vestuario del museo, que el año pasado alcanzaron los US$12 millones.

Y aunque las entradas cuestan US$30.000 por persona, los cupos son limitados y es bastante difícil asistir. La privacidad de los asistentes es resguardada cuidadosamente. De hecho, desde el año pasado la organización prohibió subir fotos o comentarios a redes sociales luego de pasar por la alfombra roja. 

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