Más de 24 horas pasaron para que la Reina Isabel II, a través del Palacio de Buckingham se prounuciara luego de la polémica entrevista dada por Meghan Markle y el príncipe Harry a Oprah Winfrey.

A través de un comunicado, desde la corona británica indicaron este martes que toda la familia "se entristece al conocer el alcance total de lo desafiantes que han sido los últimos años para Harry y Meghan".

En la misiva, además se refirieron a las acusaciones de racismo hacia el hijo de la pareja, Archie.

"Los temas planteados, en particular sobre la raza, son preocupantes. Si bien algunos recuerdos pueden variar, se toman muy en serio y la familia los abordará en privado", detallaron.

Finalmente, dijeron que "Harry, Meghan y Archie siempre serán miembros de la familia muy queridos".

La presión aumentó este martes para que la familia real británica responda a las duras acusaciones vertidas por el príncipe Harry y su esposa Meghan en una explosiva entrevista en que hablaron de indiferencia ante sus problemas e incluso de racismo.

Según la prensa británica, la reina Isabel II, de 94 años, cuyo esposo, Felipe de 99 años, lleva tres semanas hospitalizado y se recupera de una operación cardíaca, mantenía "conversaciones de crisis" para decidir su reacción tras la bomba lanzada por la pareja.

Según el diario The Times, la monarca se habría negado a firmar una declaración para rebajar las tensiones y querría "más tiempo para considerar su respuesta". 

Por su parte, el Daily Mail afirmaba que la reina, aislada en el castillo de Windsor desde que empezó la pandemia de coronavirus hace un año, estaba conversando con su hijo y heredero al trono, Carlos de 72 años, y su nieto y segundo en la línea sucesoria, William, de 38 años.

Carlos, padre de Harry, no hizo el más mínimo comentario ni quiso contestar preguntas al respecto durante una visita el martes a un centro de vacunación contra el covid-19. 

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