El módulo Philae llegó hace cuatro meses al cometa 67/P Churyumov-Gerasimenko, en un avance notable para la ciencia. La sonda Rosetta lo ha tratado de despertar, enviándole señales, pero Philae no ha respondido durante ocho días, en el primer intento realizado para intentar contactarlo, según informó el Centro Aeroespacial Alemán (DLR).

El siguiente intento de comunicación será en abril.

"Tal vez todavía hace demasiado frío para que Philae se despierte sobre el cometa. Quizás todavía no tiene recursos energéticos suficientes como para enviar una señal" al centro de control, explicó el DLR, responsable del módulo.

Tras abandonar la sonda Rosetta de la Agencia Espacial Europea (ESA), Philae se posó sobre el cometa el 12 de noviembre después de tres aterrizajes y dos rebotes, lo que hizo que no cayera en el punto programado y que quedara en una zona oscura y rocosa.

Sin la luz necesaria para cargar las baterías y trabajar de forma autónoma, entró en hibernación 57 horas después de posarse sobre 67/P, y el pasado 12 de marzo Rosetta comenzó a enviarle señales para comprobar si se había despertado.

Para que vuelva a encenderse, el interior del módulo debe superar los 45 grados Celsius bajo cero y ser capaz de generar al menos 5,5 vatios a partir de sus paneles solares, aunque para enviar señales a la Tierra necesitará llegar a los 19 vatios.

Publicidad