Samsung amplió este jueves su llamado a retirar del mercado estadounidense los teléfonos inteligentes Samsung Galaxy Note 7, cuyas baterías entran en combustión, al incluir además los dispositivos entregados en reemplazo a sus clientes.

El anuncio, del que se hizo eco la Comisión de Protección de los Consumidores (CPSC), indicó que el llamado a retirar teléfonos móviles implica a 1,9 millones dispositivos, incluido un millón que se anunció el 15 de septiembre.

"Los consumidores deberán dejar de usar inmediatamente y apagar todos los teléfonos Galaxy Note 7, incluidos los dispositivos Note 7 que fueron entregados como reemplazo", tras un retiro de teléfonos inteligentes previo, dijo la institución en un comunicado.

A inicios de semana, Samsung anunció que retiraría todos los Note 7 a nivel mundial, incluidos los que se entregaron en reemplazo, y que suspendería la producción del que hasta ahora era su producto estrella.

La compañía surcoreana anunció el retiro de 2,5 millones de Note 7 en diez mercados tras varias denuncias de que las baterías se prendían fuego mientras cargaban. Luego tuvo que ampliar la medida cuando se conoció que los teléfonos entregados como reemplazo también entraban en combustión.

Este jueves, Samsung indicó en un comunicado, publicado por su sede en Estados Unidos, que ofrecerá un crédito de 100 dólares a los clientes que quieran cambiar el Note 7 por otro dispositivo Samsung.

"Apreciamos la paciencia de nuestros consumidores, distribuidores y socios minoristas por aguantar la carga durante estos tiempos difíciles", dijo Tim Baxter, presidente y jefe de operaciones en Samsung Electronics America.

"Tenemos el compromiso de hacer todo lo que podamos para resolver esto de forma correcta".

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