El astrofísico Jeremy Schnittman, del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA, utilizó la base de una simulación que había creado con anterioridad, donde se mostraba un agujero negro y su disco de acreción,  para ir un paso más allá y hacer chocar a dos de estos colosos y graficar la deformación que sufre el tejido de espacio-tiempo a su alrededor. 

“Estamos observando dos agujeros negros supermasivos, uno más grande con 200 millones de masas solares y un compañero más pequeño que pesa la mitad”, explicó Schnittman. “Estos son los tipos de sistemas binarios en los que, según creemos, ambos podrían mantener discos de acreción con una duración de millones de años”, añadió.

La simulación comienza con los dos objetos mirados desde "arriba", mientras se orbitan el uno al otro,  luego cambia la perspectiva de los objetos para evidenciar la deformación del espacio-tiempo en medio de la interacción de ambos agujeros. 

Esto se debe a que la luz se dobla 90 grados, por lo que podemos obtener vistas simultáneas de arriba hacia abajo y de lado distorsionadas de cada agujero negro. “Un aspecto sorprendente de esta nueva visualización es la naturaleza auto-similar de las imágenes producidas por lentes gravitacionales”, añade Schnittman.

Schnittman creó la visualización calculando el camino tomado por los rayos de luz de los discos de acreción a medida que avanzaban a través del espacio-tiempo deformado alrededor de los agujeros negros.

Simulaciones como estas nos ayudan a comprender la física de los entornos extremos alrededor de los agujeros negros supermasivos.

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