Al ser consultado por si tiene alguna cábala a la hora de animar el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, Rafael Araneda contesta a T13.cl que "no sé si cábala, porque cábalas son estas cosas a las que uno se aferra de manera irracional, pero sí a mí me gusta sentirme acompañado por algún elemento. No es que si yo no los tenga no pueda hablar o pierda seguridad, es un tema que me gusta tenerlos, entonces, como no está mi padre (falleció de un infarto en 2003), yo tengo una cruz que para mí tiene mucho sentido".

Es así como el rostro de Chilevisión cuenta que "días antes de que mi papá muriera, funcionarios de Televisión Nacional de Chile me habían regalado una cruz, y cuando yo me despido de mi padre en el ataúd, le pongo en su bolsillo esa cruz", a lo que agrega que "en mi regreso al canal, ellos gentilmente me regalan otra igual. Los mismos que me habían regalado la cruz, supieron que yo la había dejado con mi padre y me dieron otra, entonces esa a mí me acompaña a todos lados".

Araneda confiesa que "esa yo a veces la dejo en la casa y no es que yo la extrañe, pero para mí es importante tenerla y me gusta tenerla. Y me acompaña en la Quinta Vergara también. Es un ancla con mi origen, con mi tierra. A veces está en mi maletín, a veces está en mi auto, a veces está en mi vestuario y a veces está en mi mano".

Rafael añade que dicha cruz "me ha acompañado para todos lados y me da compañía cuando uno siente que está un poquito solo… es bonito", sintetizando que "me da energía, me da alegría y yo me quedo con todo eso bueno".

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