Política

Quién es Bárbara Sepúlveda, la candidata del PC para presidir la Convención

ex-ante
Por Ex-Ante
La abogada fichó a los 18 años en la JJCC, estudió un magíster en la London School of Economics y forma parte de la generación de recambio de su partido.

La abogada fichó a los 18 años en la JJCC, estudió un magíster en la London School of Economics y forma parte de la generación de recambio de su partido. Quedó afuera de la directiva en el marco de la pugna del FA y el PC en la primera etapa de la Convención, pero ahora los comunistas quieren que suceda a Elisa Loncon, en la elección del 4 de enero. El problema es que los socialistas levantaron la opción de Ramona Reyes. En esta ecuación, Boric apuesta a consolidar en la asamblea el trabajo de Apruebo Dignidad, pero en alianza con el PS, de cara a su futuro gobierno.

Panorama general: Bárbara Sepúlveda (36) es uno de los dos liderazgos fuertes del PC en la constituyente (el otro es Marcos Barraza, operador clave del partido por sus nexos con Guillermo Teillier). La abogada fue por momentos el vínculo de Jadue con los convencionales de la colectividad, pero su perfil académico la ha posicionado en la asamblea, incluso más allá de la izquierda.

  • Además, tiene una estrecha relación con algunos integrantes del círculo de Boric, como Camila Vallejo, de quien es amiga desde que la diputada era presidenta de la FECh en las movilizaciones de 2011 y ella militaba en la JJCC.

De la JJCC a la London School of Economics: Bárbara Sepúlveda Hales es abogada de la U. de Chile. A los 18 años entró a militar al PC. Estudió un magíster en Género en la London School of Economics (2015-2017). Sus estudios los complementó con un magíster en Derecho Público y Constitucional, materias de las que ha dictado clases en la U. Alberto Hurtado y la U. de Chile.

  • Entró más fuerte al trabajo partidario en 2014, al ingresar al grupo constitucional PC, un espacio donde predominaba la presencia masculina. En 2018 fundo la Asociación de Abogadas Feministas, de la cual fue directora.
  • Integra la célula de mujeres comunistas “Valentina Tereshkova”, la ex cosmonauta y ex integrante del Comité Central del PC ruso. Su trayectoria partidaria está más asociada a una nueva camada de mujeres PC que instaló la paridad de género en el partido, y que han aumentado su influencia, como Vallejo, Karol Cariola y la alcaldesa de Santiago, Irací Hassler.

Los puentes con el Frente Amplio: Su perfil feminista y académico la ha ayudado a tender puentes con las mujeres del Frente Amplio, como Constanza Schonhaut, constituyente cercana a Boric, y otros abogados de izquierda.

  • El día de la suspensión de la primera sesión de la constituyente, tras gruesos errores técnicos de La Moneda, lideró la vocería del FA-PC para pedir la renuncia del ministro Ossa.
  • Otra de las opciones que baraja el PC, que aparentemente tiene menos fuerza, es la de Isabel Godoy, la convencional de los escaños de los Pueblos Originarios que apoyó el partido en la elección en que se impuso Loncon, con quien ella ha tenido marcadas diferencias.

El dilema de Boric. A fines de julio, la abogada no logró los apoyos que requería para llegar a una de las vicepresidencias de la Convención. Su candidatura quedó en el camino en el marco de la tensión entre el PC y el FA. Los frenteamplistas solo comprometieron 5 de los 11 patrocinios que necesitaba y los comunistas fueron una de las pocas fuerzas que quedaron fuera de la directiva.

  • Su caso se convirtió en uno de los símbolos del enfrentamiento de Apruebo Dignidad, al punto que el PC puso en entredicho su alianza con el Frente Amplio.
  • Hoy, Boric requiere que el FA y el PC pongan fin a las discrepancias que marcaron la primera etapa de la constituyente y operen en conjunto para la elección de la presidencia de la Convención y la última etapa del proceso, pero en alianza con los socialistas. Se trata, de alguna forma, de consolidar en la Convención la plataforma política que está construyendo para su gobierno. El Presidente electo ha liderado las gestiones para que el PS ingrese a su administración, con el objetivo de ampliar su sostén político y viabilizar su programa en el Parlamento.
  • El problema es que a la candidatura de Bárbara Sepúlveda se ha levantado la de la socialista, Ramona Reyes. El PC cuentan con apoyos en la centroizquierda y la centroderecha, que apuestan por un perfil dialogante y que se aleje de los extremos para la presidencia de la constituyente.
  • Sepúlveda defendió la tesis PC de que la Convención no debe estar subordinada el acuerdo del 15 de noviembre de 2019 -al que el partido no acudió, como sí lo hizo Boric- y de eliminar el quorum de 2/3.
  • Para algunos analistas, el dejar la constituyente en manos de los comunistas podría convertirse en un arma de doble filo, dada la independencia con que ha actuado la colectividad en la constituyente. En la primera fase de la Convención, el PC se alió con la ex Lista del Pueblo y los Movimientos Socialistas, mientras el PS lo hizo con el Frente Amplio.
  • En el círculo de hierro de Boric han dicho que él no intervendrá en la asamblea ni en su desarrollo. Pero, en los hechos, la elección del sucesor de Loncon, el 4 de enero, se dará en momentos en que él está armando el gabinete, lo que supone entregar cuotas de poder acotadas o amplias al PC y situar el rol de los socialistas.
  • La presidencia de la Convención, para algunos, también podría formar parte de esta ecuación.

El rol del Frente Amplio. En el bloque de Boric también han comenzado a levantar nombres, como el de la convencional Amaya Alvez. Pero todos los pronósticos apuntan a que el FA no empujará por llegar a la presidencia, sino más bien ejercer un rol articulador en Apruebo Dignidad, que permita además incorporar a los socialistas y forjar entre todos un frente común.

  • Para ganar la presidencia se necesitan al menos 78 votos. Si se llega a un acuerdo entre los 18 PS, los de 11 independientes No Neutrales, los 8 del Colectivo del Apruebo y se termina sumando todo Chile Vamos (cómo se espera), tendrían 74 sufragios. El Frente Amplio, ya sea para elegir a un comunista y un PS, puede convertirse en el gran elector.