Política

Cómo se gestó la dupla Matthei-Daza y la “independencia total” que le exigieron a Kast

elecciones-2021
Agencia Uno
Por Paula Valenzuela
Han acaparado miradas con un estilo “cercano”, alejado de la política tradicional, incluso marcando públicamente matices con el candidato republicano. Se conocieron en 2013 y se reencontraron para apuntalar quizás el flanco más débil de la campaña: las mujeres. En esta recta final, ambas de desplegaron por Chile e intentaron ampliar el electorado del abanderado de la derecha.

“Eres una reina”, le escribió la jornada del 28 de noviembre pasado la alcaldesa de Providencia, Evelyn Matthei (UDI), a la entonces renunciada subsecretaria de Salud Pública, Paula Daza. La exparlamentaria se refería a la decisión de la pediatra de dedicarse al 100% a la campaña del abanderado José Antonio Kast. “Lo que has hecho es increíble; lo que necesites ahí voy a estar”, agregó entonces Matthei en el mensaje por WhatsApp.

Según conocedores de esa conversación, Daza no lo dudó e invitó a la edil a una actividad pública al día siguiente en el marco del día del VIH. La conversación fluyó entre ellas y después de asistir a una entrega masiva de condones, ambas se tomaron un café en Providencia. Allí, entonces, se selló que Matthei se tomaría dos semanas de vacaciones para estar con Daza en terreno. Ninguna conversación, dicen, se dio con Kast al menos de parte de la alcaldesa.

Eso sí, en los días previos, la propia subsecretaria le había pedido al abanderado “independencia total” para moverse en medio de la campaña. Ella, dicen cercanos, le recalcó al exdiputado que tenía posturas más liberales. Sin embargo, eso no significaba, a esas alturas, una “piedra de tope”, porque varios de esos temas ya han tomado curso en el país, como por ejemplo, la promulgación de la ley de matrimonio igualitario. Daza reconoció esta semana, incluso, que “no compartía mucho” las visiones valóricas del presidenciable.

Los primeros nombres para un eventual gabinete de Kast Agencia Uno
Lee También >

Evelyn Matthei a Interior y Paula Daza a Salud: El esbozo de un primer gabinete de Kast

Kast, en ese sentido, necesitaba el puntal de mujeres en su campaña del balotaje en circunstancias de las duras críticas que recibió el candidato en primera vuelta, cuando su programa contemplaba que el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género fuera materia de la cartera de Desarrollo Social y Familia. No solo eso, también fue acusado de discriminar entre mujeres casadas y solteras en cuanto a requisitos para recibir subsidios habitacionales.

“El programa que se hizo al principio fue para primera vuelta y fue dirigido a un grupo. No fue un programa de Gobierno, fueron ideas generales (…) Hoy tendremos un Ministerio de la Mujer mucho más fortalecido”, dijo Daza en un medio regional al ser consultada por la polémica de la supuesta eliminación de dicha cartera.

En esa línea, el voto femenino se ha convertido en un factor clave para enfrentar la elección más incierta desde el retorno a la democracia.

La historia de la dupla

“¿Dónde está ‘la Pity’?”, dijo Matthei entre sonrisas la noche del último debate presidencial en TVN, cuando tenía que otorgar una entrevista en vivo a Canal 13; mientras Daza hacía lo propio con otro medio de comunicación. 

Ambas habían acompañado al candidato Kast al debate y, como es usual, arribaron juntas al evento vistiendo blusas coloridas y elegantes. Y la alcaldesa, esa noche, bromeaba en alusión a los personajes “La Pity y la Poty” de la parodia ‘El Show de Pepito TV’ del antiguo programa Jappening con Ja, donde dos mujeres aparecían siempre juntas y cantando al unísono.

Daza y Matthei se conocieron en 2013, en momentos en que la actual alcaldesa asumió de manera abrupta una candidatura presidencial de la entonces Alianza. Allí, la pediatra fue parte del equipo programático de Salud, sin embargo, ante la premura de los tiempos, ambas no tuvieron oportunidad de ahondar en la relación.

Eso sí, cercanos a Matthei dicen que la exsenadora se grabó el nombre de Paula Daza, porque le hablaron de lo “inteligente” y “grata” que era.

No fue hasta la pandemia que retomaron contacto. Daza, como subsecretaria, siempre respondía las consultas que la alcaldesa requería e incluso asistieron juntas a actividades públicas.

En el círculo de Matthei recalcan que la edil destaca de Daza su sensatez, inteligencia y templanza. Algunos, incluso, cuentan que en algún momento le dijo a la pediatra que ella debería haber sido la candidata presidencial.

Mientras, desde el equipo de Daza reconocen que Matthei ha sido un apoyo político esencial en este periodo, pues, añaden, justamente la exsubsecretaria se identifica como una persona fuera de la política. “Si yo fuera candidata a algo, no sería creíble”, dicen que se le ha escuchado a Daza, quien, además, enfatizan, busca comunicar en línea ciudadana y no entrar en códigos políticos.

La independencia del comando

No son voceras de Kast. Eso es lo recalcan desde los equipos de Daza y Matthei sobre el rol que han jugado en la recta final de la segunda vuelta presidencial. Esta semana, de hecho, terminaron en una visita a Antofagasta, ciudad que por estos días se ha vuelto un bolsón de votos atractivo, pues Franco Parisi lideró en adhesión en la primera vuelta.

Más allá de que ambas no se identifican como voceras a Kast, dicen que la estrategia es mostrar al electorado la credibilidad que tienen en el proyecto de José Antonio Kast. El comando les aceptó esta independencia total. Si bien Daza lo pidió explícitamente -le dieron, eso sí, una oficina en la sede de Las Condes-, Matthei nunca tuvo una conversación con Kast. Tampoco hablan seguido. Rara vez.

“Existe una sana coordinación”, cuentan en los equipos de la dupla justamente para evitar tope de actividades con el abanderado de la derecha.

De igual manera, no ven como un punto negativo que haya “contradicciones” entre las posturas del candidato y las que ellas han manifestado públicamente.

Esta última semana, de hecho, hubo dos “contradicciones”: Matthei dijo que el tema de la acusación a Boric sobre acoso debía cerrarse luego de la declaración pública de la mujer afectada, mientras Kast en el debate volvió a mencionar la polémica. Matthei dijo que el apoyo de la alta comisionada para los DD.HH de la ONU, Michelle Bachelet, a Gabriel Boric, no era intervencionismo; Kast sí.

“No hay tiempo de coordinar”, comentan, al tiempo que destacan que esto no debe ser un punto negativo por dos razones. Primero, dicen sus cercanos, porque ambas son más liberales que Kast y, segundo, porque, de nuevo, “no son voceras” y deben apuntar a un electorado más amplio.

¿Serán ministras en caso de triunfar Kast? En los círculos de ambas dicen que no ha existido ninguna conversación seria con el abanderado, porque, enfatizan, los comicios están muy abiertos.