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Trasfondo: Por qué Jair Bolsonaro eligió a su hijo Flávio para enfrentar a Lula y lo que refleja de su proyecto

Ex-Ante | Trasfondo: Por qué Jair Bolsonaro eligió a su hijo Flávio para enfrentar a Lula y lo que refleja de su proyecto
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Entender por qué Flávio fue el escogido -y no otro hijo del ex presidente- es entender cómo funciona el bolsonarismo y su fuerza. Habían candidatos más competitivos, entre ellos su esposa y el gobernador de Sao Paulo, un tecnócrata que era el favorito del mercado. También hay mucho escepticismo sobre Flávio. Pero el peso electoral del apellido lo tiene cerca del Palacio del Planalto. Hoy eso se medirá en las elecciones.
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“El hijo sensato”. Durante años se ha dado por sentado que el hijo preferido de Jair Bolsonaro era Carlos, el “02”, el guerrillero digital de la familia, que se enfrascaba en peleas con algunos de los ministros más importantes del gobierno. No es que ahora haya muchas dudas.

  • Pero cuando el expresidente tuvo que escoger a quién confiarle su legado, no eligió al favorito afectivo. Eligió al “01”, el primogénito. El “03”, Eduardo, quedó fuera del juego: se autoexilió en Estados Unidos.
  • Jair Bolsonaro, que cumple una pena de 27 años por intento de golpe de Estado, lo ungió el 5 de diciembre del año pasado. Ese día, Flávio publicó en X que el “mayor líder político y moral de Brasil” lo había escogido para darle continuidad a “nuestro proyecto nacional”.
  • El expresidente buscaba al candidato más confiable, que solo podía ser uno de sus hijos y que tendría como objetivo primordial sacarlo de la cárcel. Flávio lo dejó claro: “Mi precio es Bolsonaro libre y en la papeleta”. Una amnistía para que su padre pueda volver a postular a la presidencia.
  • Flávio es considerado el “hijo sensato” del clan, la mejor garantía de que es el que cumplirá la primera tarea de su misión: una amnistía para su padre. Y no cederá a cambio de arreglos políticos.

Curriculum. Flávio, 45 años, abogado, nacido en Resende, ciudad cercana a Río de Janeiro, hizo carrera -a la sombra del padre, al igual que sus hermanos- como diputado estadual en Río de Janeiro y fue elegido senador en 2018 por un período de ocho años.

  • Su adaptación a las cámaras fue difícil. Quedó en la historia política de Río la imagen de él desmayándose en vivo en un debate de TV Globo durante su campaña a alcalde de Rio de Janeiro de 2016, elección en que terminó cuarto con 420 mil votos.
  • Un punto complicado es su participación en la “rachadinha”: el esquema de apropiación de parte de los sueldos de funcionarios de su gabinete en la Asamblea de Río. Los tribunales superiores anularon pruebas clave y el caso no prosperó judicialmente.
  • Otro es su vínculo con las milicias, grupos de policías y expolicías que controlan barrios de Río cobrando “protección” y servicios, y disputan territorios con el narcotráfico. En 2005, Flávio condecoró en la Cámara a un excapitán de la tropa de élite policial, que estaba preso por homicidio (luego fue absuelto).
  • El excapitán después fue señalado como jefe de una milicia y de un grupo de sicarios. Flávio empleó a su madre y a su esposa en su gabinete. Sostiene que lo homenajeó cuando era un policía reconocido. En esa época, no criticaba a las milicias. No ha sido acusado en tribunales por nada relacionado con ese nexo.

Lógica dinástica. Flavio no era el más competitivo. Marcaba más el gobernador de São Paulo, Tarcísio de Freitas, exministro de Infraestructura de Bolsonaro, cargo desde el que impulsó concesiones y privatizaciones de puertos, aeropuertos y autopistas.

  • Era el favorito del mercado, y las encuestas apuntan a que será reelecto gobernador de São Paulo en primera vuelta. El bolsonarismo duro, sin embargo, no le perdona sus titubeos en los momentos más críticos del líder.
  • Otra opción más fuerte era Michelle Bolsonaro, la esposa del expresidente. Era más competitiva que Flávio, con fuerte atractivo entre evangélicos y mujeres. Pero su relación con los hijastros era mala. En la campaña demostró apetito de poder e incluso hubo roces públicos con Flavio, pero el jefe del clan puso orden.
  • La elección de Flávio responde a una lógica dinástica. Entre los familiares de Bolsonaro que compiten este domingo están tres de sus cuatro hijos, un hermano, su actual pareja, una exesposa y dos cuñados. Michelle compite por el Senado en el Distrito Federal (Brasilia).
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Del escepticismo al empate técnico. La apuesta fue recibida con escepticismo. En enero, una encuesta Genial/Quaest mostró que 44% opinaba que Jair Bolsonaro se había equivocado al nominarlo, y 43% consideraba correcta la decisión.

  • En marzo, Flávio pareció haber vencido el escepticismo al empatar técnicamente con Lula, pero tras una serie de errores y reveses llegó a la convención bajo renovada desconfianza. En julio, la encuesta Quaest registró que había perdido 5 puntos en la simulación de segunda vuelta entre marzo y julio.
  • Luego vino la recuperación. La última Datafolha, de este sábado, da un empate técnico en la primera vuelta: Lula da Silva con 45% y Flávio Bolsonaro con 42%. En una eventual segunda vuelta, la diferencia se estrecha a 47% contra 46%.
  • Su estrategia ha sido doble: reconquistar la base y unir a la derecha, sin perder de vista al electorado de centro, presentándose como una versión más moderada del padre. Ha dicho, por ejemplo, que discrepa de la decisión de su padre de haber minimizado la amenaza del Covid.
  • Pero hay algo muy importante a su favor. Las encuestas han subestimado al bolsonarismo. El año 2022, en la primera vuelta, Lula se impuso a Jair Bolsonaro 48,43% a 43,20% (5,2 puntos). En la segunda, Lula ganó con 50,9% contra 49,1% de Bolsonaro (1,8 puntos). Es decir, Bolsonaro creció más del doble que Lula en el balotaje.
  • El ascenso de Flavio muestra la fuerza de Jair Bolsonaro, pese a tener a su líder preso, tal como ocurrió con Lula. Pero por encima de todo muestra sobre todo como como Brasil está atrapado en la dicotomía bolsonarismo versus lulismo, que sea quien sea el ganador se prolongará por otros 4 años desde el próximo 1 de enero, sumando 12 en 2030.
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