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Lo que hay detrás de la vandalización del Metro: grafiteros anarquistas organizados

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En el ataque a un tren del Metro este martes a las 9.45 de la noche unos 30 encapuchados pintaron siete vagones y dejaron rayados anarquistas. Dos especialistas, Louis de Grange e Iván Poduje, dan las claves del problema: el grafiti no es delito y estos grupos se van radicalizando.

Qué observar. Diez minutos duró todo. Un tiempo que desató el pánico entre los viajeros. Algunos niños gritaban de miedo. Eran las 9.45 pm del martes 27 de febrero. Unos 30 encapuchados, coordinados con gente que logró poner en acción los frenos de emergencia, rayaron los siete vagones del tren en la Estación San Joaquín en dirección a Maipú.

Pintaron los trenes con rojo y blanco -parte de los colores de la bandera anarquista- y llenaron las murallas con rayados alusivos al anarquismo. ¿Qué pretendía esta gente, aparte de asustar a los viajeros?

Grafiteros impunes. De acuerdo a Louis de Grange, presidente del Metro entre 2018 y 2022, “el problema de fondo es que mucha gente idealiza los graffitis, los elevan a la altura de arte y no es así. Son delitos en contra de la propiedad privada, de la propiedad pública. En el caso de Metro atentan contra la calidad del servicio, la seguridad e implican un costo alto para la empresa. Por lo tanto hay que enfrentarlos como tal, como delitos, no como algo menor. Yo creo que falta mano dura por parte de las autoridades al respecto”.

30 anarquistas. El arquitecto y urbanista Iván Poduje piensa que “es una señal peligrosa, porque el Metro siempre ha estado en la mira de los anarquistas; con atentados adjudicados como el del Subcentro de Estación Militar, en 2014 y que dejó a 14 heridos. Por lo tanto, tener a 30 personas coordinadas en una estación emblemáticamente atacada, como San Joaquín, donde actuó el famoso profesor del torniquete en 2019, son señales que los anarquistas siempre toman para hacer sus atentados. Es para preocuparse. No cabe duda”.

La versión  de la policía fue la siguiente: “A las 21.45, aproximadamente, un comunicado de la central de cámaras de la estación del Metro, alertó a Carabineros que 30 personas, individuos encapuchados, de ropa oscura, descendieron del Metro San Joaquín, procediendo a hacer diversos rayados”, dijo la capitán Ema Moreno. Pero no tan solo el vagón fue vandalizado, también resultaron afectados varios sectores de la estación con símbolos anarquistas. “Posteriormente, a medida que ellos iban avanzando hasta salir de la estación, empezaron a hacer diferentes rayados, tanto en los muros, en las boleterías y en el servicio de cajeros automáticos”, señaló la capitán.

Juego de adolescentes. Louis de Grange agrega que “los grafiteros son un grupo reducido que está identificado. Pero cuando los pillas, los detienes, no los puedes ni siquiera meter presos porque es una falta, no un delito. Entonces hay que cambiar la tipificación. Hay que transformar esto en un delito y no puede ser simplemente un juego de adolescentes. Hay que transformar esto en un delito, no falta. Metro tiene que salir a dar explicaciones de esto”. Se gastan unos 90 millones de pesos para borrar estos rayados al año.

Poduje critica que en el directorio de Metro de Santiago esté Nicolás Valenzuela Levi, “un tipo de Revolución Democrática que llamaba a vandalizar el Metro en el estallido”.

Ex-Ante llamó a Metro, sin respuesta. La delegada presidencial Constanza Martínez dijo que, en coordinación con Metro de Santiago, presentaron una querella por los hechos ocurridos, los que catalogó de “inaceptables”.

Soluciones. Según el arquitecto Poduje, las medidas tienen que ser de tres tipos: “Primero, se requiere reforzar la vigilancia de ciertas estaciones que son emblemáticas, donde es más fácil atacar y donde es más fácil también salir sin ser atrapado. Las estaciones de la línea cuatro y línea cuatro A, que fueron atacadas en el estallido. En segundo lugar, se requiere obviamente aumentar las multas, pero ese aumento de penas tiene que tener un sistema efectivo de pago. Y el problema es que hoy día podemos pasar el tiempo pidiendo multas, pero no tienes cómo cobrárselas. Entonces lo que hay que hacer es descontar beneficios sociales o eventualmente hacer persecución penal a los padres si son menores de edad”.

Nuevo plan. Justo este jueves 29 de febrero, Metro presentó su plan 2024, que incluye 160 nuevos vigilantes privados, que  se sumarán a los más de 1.900 efectivos del tren subterráneo. Las líneas 1, 3 y 4 serán las que cuenten con mayor refuerzo de trenes para iniciar marzo. La empresa promete fortalecer el plan anti graffitis y mejorar el uso de tecnología a través de video analítica. Para enfrentar el aumento de pasajeros de marzo, Metro aumentará la oferta de trenes en un 13%.

Escalada de violencia. De acuerdo a Poduje, que ha investigado el tema y ha escrito sobre esto en libros como Siete Kabezas, es necesario tener monitoreado a los grupos anarquistas. Son muy peligrosos, ponen bombas, se radicalizan muy rápido y además funcionan en células que pueden operar y golpear con mucha rapidez y mucha impunidad. Por lo tanto, esto nos lleva al tema de fondo, que es un sistema de seguridad nacional que permita detectar estos riesgos”.

“Esto es una amenaza urbana interna, que puede ser muy peligrosa. Para enfrentarla necesitamos un sistema para poder proteger a la población y a los chilenos que están a merced de estos verdaderos terroristas urbanos. En el caso de los anarquistas, van más allá de rayar y pasan a una segunda fase, más violenta, como lo vimos en el estallido”.

En el Metro, todos los ojos estarán puestos en el “súper lunes” 5 de marzo, con el inicio del año escolar y el aumento de pasajeros.

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