Política

Boric deja la conducción política en manos de la centroizquierda y da premio de consuelo al PC

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Agencia Uno - Nuevo gabinete de Gabriel Boric
Por Ex-Ante
El severo golpe que supuso la debacle electoral en el plebiscito se tradujo en un cambio de eje en la conducción del Gobierno, que deja de estar en manos de Apruebo Dignidad y ahora pasa al Socialismo Democrático, que queda con la jefatura del equipo político, en manos de Carolina Tohá, y de Mario Marcel, en el equipo económico. El enlace con el Congreso será una socialista, pero el Presidente hizo algunos gestos al Partido Comunista, como incorporar a la ministra del Trabajo al comité político, y señalar de manera tajante que en su programa no habrá “ni un paso atrás”. La agenda ciudadana, marcada por los problemas económicos y de seguridad pública, se impondrán sobre la constitucional, que el Presidente radicó en el Congreso.

1. Un cambio empañado por la falta de prolijidad. “Desnombrar, nombrar, desnombrar y renombrar. Todo eso en la misma mañana. Es lo más parecido a una asamblea estudiantil, no parece apropiado para un gobierno nacional sino más bien para una comedia de equivocaciones. Tomémoslo con humor y esperemos que lo venidero vaya en serio”, escribió esta mañana Pepe Auth en su cuenta de Twitter. El ex diputado aludía probablemente al caso de Nicolás Cataldo, el PC que iba a ser nombrado en la subsecretaría del Interior, pero cuyos tuits en contra de contra de Carabineros terminaron abortando su llegada al gobierno y, de paso, dejando a Manuel Monsalve en Interior y no saltar al Ministerio de la Segpres. El caso de Cataldo terminó retrasando por más de una hora el cambio de gabinete.

2. Cambio de eje. La salida de Izkia Siches y Giorgio Jackson del comité político marca probablemente el principal símbolo de la derrota de Boric y el Gobierno en el plebiscito, que, al tener un rol protagónico en la campaña, terminó otorgando a la elección un carácter de un plebiscito presidencial. Siches y Jackson, además de Camila Vallejo, formaron parte de las protestas de 2011 y constituían un núcleo de la toma de decisiones donde el FA-PC tenían un poder hegemónico. El aplastante triunfo del Rechazo marcó un punto de inflexión y Boric optó por dejar la conducción política del gobierno en manos de la centroizquierda, como se preveía incluso antes de las elecciones. El Socialismo Democrático quedará al mando del equipo político, con Carolina Tohá en Interior, y del económico, con Mario Marcel en Hacienda. Ana Lya Uriarte será el enlace con el Congreso, en momentos en que el ejecutivo se juega el destino de sus reformas.

  • “Este cambio de gabinete no es solo protocolar ni para una foto, aquí cambia también como es evidente el comité político que es la conducción de nuestro gobierno, y cambia con la integración de Ana Lya Uriarte, con la integración de Carolina Tohá, para darle mayor cohesión a nuestro gobierno, y también he decidido desde antes de estas últimas vertiginosas horas para que no caigamos en especulaciones”, dijo.

3. Gestos al Partido Comunista: Dos comunistas estarán en el segundo comité político de Boric, a 6 meses de su mandato. Se trata de Camila Vallejo, cuyas vocerías están bien evaluadas internamente, y de la Ministra del Trabajo, Jeannette Jara. El Presidente anunció que Jara se sumará al corazón de la toma de decisiones del gobierno. El Frente Amplio estará representado por Antonia Orellana, la ministra de la Mujer y militante de Convergencia Social, el partido del Presidente. Boric compensó al Partido Comunista en otro aspecto que mantiene inquieta a la colectividad, señalando de manera tajante que en su programa de gobierno “no habrá ni un paso atrás”.

  • “Sin dejar de lado las reformas estructurales con las cuales nos comprometimos ante el pueblo de chile. Porque este gabinete hace suyo el mandato del cambio de transformación por el cual llegamos a La Moneda y en eso ni un paso atrás”.

4. Con el foco en problemas ciudadanos, no en la constituyente. La noche del plebiscito, Boric dejó en manos del Congreso el rol protagónico del itinerario constitucional. Y, despejado ese punto, dio una clara señal de que se volcará a enfrentar entre otras cosas los problemas de la agenda de seguridad y económica, que han erosionado la popularidad de su administración y se han instalado como las principales prioridades de los chilenos. Se trató de un mensaje muy similar al que entregó en el cambio de gabinete, donde entregó 3 mandatos al gabinete.

  •  “Necesitamos una nueva coordinación del gobierno, quiero también que en conjunto fortalezcamos la coalición que nos respalda y sobre todo, enfrentar con quienes se quedan las urgencias ciudadanas”, señaló.

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5. Los distintos caminos de Siches y Jackson. “Hago este cambio de gabinete pensando en nuestro país. Los cambios de gabinete siempre son dramáticos en Chile y a éste no la faltado su dosis. Tenía que doler y duele, pero es necesario”, indicó Boric en su discurso. “Es quizás, creo que no tengo por qué esconderlo, unos de los momentos más difíciles políticamente que me ha tocado enfrentar, y lo sacaremos adelante en conjunto, por los chilenos y chilenas y por Chile”, continuó señalando. Para nadie era un misterio que el mensaje iba dirigido a Siches, quien estalló en lágrimas al abrazar al Presidente, y en alguna medida a Jackson, que si bien permaneció en el gabinete, lo hará desde el Ministerio de Desarrollo Social. Desde ahí, el otrora factótum de la campaña, deberá dar continuidad en la agenda indígena.

6. Recuperar la confianza en su gobierno. El apoyo del Presidente y del Apruebo estuvo concatenado durante buena parte de la campaña y su erosión en sus índices de popularidad han alcanzado un nivel inédito en sus primeros meses de mandato. El domingo, buena parte de los mismos electores que eligieron a Boric en segunda vuelta, marcaron Rechazo en el plebiscito, a contrapelo del gobierno. Boric se hizo cargo de aquello.

  •  “No se puede gobernar con superficialidad, por eso no bastan las palabras para acercar la visión que tiene nuestro gobierno al pueblo de Chile tenemos que demostrarlo en obras, en hechos, cuál es el país hacia el que estamos avanzando. Se agotó el tiempo de solo la esperanza en el cual éramos novedad, ahora desde este nuevo punto de partida que nos ofrece este momento histórico nos toca trabajar para recuperar en las instituciones, más que en el gobierno, y como sociedad, la confianza en nosotros. En el gobierno y en cada uno de nosotros. Demostrar que no solo vamos a hacer un país distinto, sino que, de hecho, lo estamos haciendo”.

7. El poder de Marcel. El ministro de Hacienda fue quien anunció el lunes que el cambio de gabinete se realizaría este martes, lo que no pasó inadvertido entre analistas y actores políticos. Inicialmente, Marcel había conformado una dupla de poder con Jackson, pero los problemas del ex ministro de la Segpres trabaron algunos proyectos del jefe del equipo económico. La influencia de Marcel quedó intacta tras el cambio de gabinete y con miras a la difícil negociación que supone las reformas tributaria y previsional, donde la derecha apuesta a acotarlas tras la categórica derrota del gobierno en el plebiscito. El equipo económico no tuvo variaciones, más allá de que la titular del Trabajo entrará al comité político donde él tiene un asiento.

8. La difícil tarea de Ana Lya Uriarte. La ex jefa de gabinete llegó a respaldar la labor de Izkia Siches, quien no logró permanecer en el cargo. Uriarte saltó a un cargo clave, debido a que el gobierno no ha logrado aún gestionar una base de apoyo del gobierno en el Parlamento y debe sacar adelante proyectos complejos, en momentos en que la administración Boric quedó debilitada tras el plebiscito. La nueva ministra tiene algunos detractores en su partido, el PS, que ya se habían hecho sentir cuando entró al equipo de Siches. Y, de acuerdo a sus cercanos, sus vínculos son más fluidos en el Senado que en la Cámara de Diputados.

9. La DC queda afuera. El favorito de La Moneda para el Ministerio de Salud era el superintendente Víctor Torres, ex diputado DC, quien hoy tiene la militancia suspendida. El partido, sin embargo, transmitió al gobierno que su designación sería tomada como una señal de hostilidad al partido, que en su gran mayoría no quiere ingresar a este segundo tiempo de la administración Boric. La epidemióloga Ximena Aguilera quedó finalmente a cargo del Minsal.