Saltar Aviso
Ex-Ante

Cable chino bajo sospecha: por qué EE.UU. advierte riesgo de espionaje y qué gana Beijing

Agencia Uno - Gobierno de Boric presentó cable submarino
Compartir
El proyecto Chile China Express, que busca conectar Valparaíso con Hong Kong mediante un cable de fibra óptica impulsado por China Mobile, dejó a Chile en medio de la disputa tecnológica entre EE.UU. y China. Washington advierte riesgo de espionaje y sancionó a funcionarios chilenos. Aquí las claves detrás del conflicto.
Señal
T13 En Vivo
Conoce más Conoce más

Qué observar. El proyecto Chile China Express, que busca conectar Valparaíso con Hong Kong mediante un cable submarino de fibra óptica impulsado por China Mobile, terminó dejando a Chile en medio de la tensión geopolítica entre Estados Unidos y China.

  • La controversia escaló luego de que el secretario de Estado, Marco Rubio, afirmara que la iniciativa podría “minar la seguridad regional”.
  • En esta disputa, EE.UU. quiso poner en jaque el avance del proyecto del gobierno de Boric al decretar la revocación de las visas a tres personeros del Ejecutivo chileno: El ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz, el subsecretario de Telecomunicaciones, Claudio Araya, y su jefe de gabinete, Guillermo Petersen.

Por qué EE.UU. ve un riesgo de espionaje. De acuerdo a un documento al que tuvo acceso Ex-Ante, la preocupación estadounidense se basa en tres argumentos principales: el control de los datos, la estructura del sistema legal chino y la naturaleza estratégica de la infraestructura digital.

LEE ESTE ARTÍCULO Y OTROS EN EL SIGUIENTE ENLACE

1.Control de infraestructura crítica

Los cables submarinos transportan más del 95% del tráfico mundial de internet, incluyendo comunicaciones gubernamentales, transacciones financieras, datos empresariales y operaciones militares. Para Washington DC, quien controla la infraestructura que transporta esos datos tiene potencial acceso a información sensible o capacidad de interrumpir comunicaciones en escenarios de conflicto.

  • La preocupación apunta a la posibilidad técnica de interceptación, manipulación o vulneración del tráfico de datos si la infraestructura queda bajo control de empresas consideradas cercanas al Estado chino.
Subsecretario de Justicia confirma que 159 reos fueron liberados por error en la última década: "Los procedimientos a veces fallan"
Lee También

Subsecretario de Justicia confirma que 159 reos fueron liberados por error en la última década: "Los procedimientos a veces fallan"

2.Influencia del Estado chino sobre sus empresas

El segundo argumento se relaciona con el marco legal de China. Autoridades estadounidenses sostienen que la legislación china obliga a empresas y ciudadanos a cooperar con las agencias de inteligencia cuando el gobierno lo requiera.

  • Por esta razón, organismos regulatorios estadounidenses han concluido que compañías como China Mobile -empresa estatal- podrían ser vulnerables a presiones del gobierno chino para entregar información o facilitar operaciones de inteligencia, incluso en el extranjero. Este criterio llevó a Estados Unidos a restringir su operación en telecomunicaciones y a catalogarla como riesgo para la seguridad nacional.
  • China rechaza esta acusación y sostiene que se trata de un argumento político para frenar su expansión tecnológica global.

3.Infraestructura estratégica en la rivalidad EE.UU.-China

El tercer elemento es geopolítico. Estados Unidos busca limitar la expansión de infraestructura digital controlada por China en regiones estratégicas, mientras Beijing intenta reducir su dependencia de redes dominadas por compañías occidentales.

  • Los cables submarinos se han convertido en un nuevo espacio de competencia global comparable al control de rutas marítimas o recursos energéticos en otras épocas. La preocupación estadounidense es que una red digital global con fuerte presencia china aumente la influencia tecnológica y política de Beijing.

Qué riesgos concretos se mencionan. La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) —agencia independiente de Estados Unidos con integrantes designados por el presidente y ratificados por el Senado— lleva casi siete años advirtiendo que China Mobile representa un riesgo para la seguridad nacional por su eventual vulnerabilidad a presiones del gobierno chino para realizar actividades de inteligencia, criterio que fue reafirmado en 2025.

La comisión determinó que los servicios de la compañía representaban “riesgos sustanciales e inaceptables para la seguridad nacional de Estados Unidos”.

Estos incluyen:

  • Intercepción de datos: acceso potencial a información sensible que circula por la red.
  • Vulnerabilidades tecnológicas: posibilidad de instalar fallas o puertas traseras en la infraestructura.
  • Dependencia tecnológica: control externo de infraestructura crítica nacional.
  • Capacidad de interrupción: eventual bloqueo o manipulación del flujo de información en escenarios de tensión.

Por qué el cable podría beneficiar a China. Tras el viaje del presidente Gabriel Boric a China en 2025, el gobierno chileno impulsó el estudio de un cable submarino directo entre Chile y Asia, que incluiría conexión con Hong Kong. Se argumentaron los siguientes beneficios para el país:

  • Mejor conectividad con Asia. El cable permitiría conexión directa con Asia, reduciendo la dependencia de rutas actuales que pasan por Estados Unidos o Europa. Esto disminuiría la latencia en comunicaciones digitales, mejorando servicios tecnológicos, comercio electrónico y transferencia de datos.
  • Desarrollo de un hub digital regional. Chile busca posicionarse como centro digital del Pacífico Sur. Un cable directo con Asia podría fortalecer su rol como plataforma tecnológica regional, atraer inversiones en centros de datos y potenciar la economía digital. Es decir, podría ser visto como un punto de entrada a Sudamérica, “donde el premio mayor es el mercado de datos en Brasil, un país con más de 200 millones de habitantes, inmensos recursos y su propia industria de defensa”, dice Juan Pablo Toro, analista geopolítico y Senior Research Fellow de AthenaLab.
  • Diversificación de infraestructura. Aunque Chile ya participa en proyectos como el cable Humboldt —impulsado con participación de Google para conectar Sudamérica con Oceanía—, contar con múltiples rutas aumenta la resiliencia del sistema y reduce riesgos de interrupciones.
  • Chile también podría ser visto simplemente como un punto de entrada a Sudamérica, donde el premio mayor es el mercado de datos en Brasil, un país con más de 200 millones de habitantes, inmensos recursos y su propia industria de defensa.

Una disputa que trasciende el cable. El proyecto Chile–China no es solo una obra de telecomunicaciones, sino un reflejo de la creciente rivalidad entre Washington y Beijing por el dominio de la economía digital.

  • Mientras en Estados Unidos el secretario de Estado Marco Rubio advierte riesgos de seguridad regional, la embajada de China en Chile acusa intentos de interferencia en decisiones soberanas y habla de un “desprecio por la soberanía, la dignidad y los intereses nacionales de Chile”.
  • Entre ambos discursos, Chile debe definir su estrategia tecnológica y su posición en la arquitectura digital del siglo XXI. No obstante, el país queda en medio de una disputa en la que tiene mucho que perder: más del 50% de sus exportaciones se destinan a China, mientras que su relación con Estados Unidos sigue siendo clave en materia financiera y de integración internacional.
  • La respuesta del gobierno la entregó el propio Presidente Boric: el Ejecutivo “jamás ha realizado ningún tipo de actividad que socave la seguridad ni de Chile ni de ningún otro país” y “Chile es y será autónomo en las decisiones que tome”.
No hemos podido validar su suscripción.
Se ha realizado su suscripción.

Newsletter T13

Inscríbete en nuestra lista de correo para recibir gratis las noticias más importantes del día, con la confianza de Teletrece.