Política

Cristián Warnken relata funa de ciclistas a su casa en Vitacura: "Esto es fascismo puro y duro"

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Por Ex-Ante
Unos 70 ciclistas "furiosos", de tendencias anarquistas (rayaron y gritaron consignas contra la UDI y el PC y contra el acuerdo constitucional), llegaron anoche a la casa de Cristián Warnken en Vitacura, mientras él estaba en el sur. Aparte de fuertes insultos amenazaron con tirar carbón prendido. Algunos vecinos fueron agredidos y otros debieron arrancar.

-¿Cómo fue lo de anoche?

-Primero, debo aclarar que yo estaba en el sur. Pero estuve al tanto de todo por mis vecinos. Afortunadamente tampoco estaba mi hijo que vive y estudia allá. Mira, un grupo de ciclistas, unos 60, 70, aparecieron de repente; es una plaza chica y había niños jugando. Y se detuvieron frente a mi domicilio y ahí empezaron a llamarme a voz en cuello, a gritar que saliera, que saliera. Colgaron un papel que decía “100% electa constitución o nada”. Y rayaron “fascistas, asesinos”, etcétera, con insultos peores y tiraron carbón diciendo “los vamos a quemar fascistas”.

-¿Carbón prendido?

-La señal era que los vamos a quemar. Y ahí los vecinos se empezaron a asustar, evidentemente. Una vecina contó que estaba con su niña y tuvo que arrancar, no pudo llegar a su casa. Y la empezaron a seguir. Hostigaron a la gente que estaba ahí. Eran muy violentos, muy fuera de sí y duró bastante tiempo.

-¿Esto es una expresión de fascismo?

-Efectivamente esto es fascismo puro y duro. Por supuesto que uno se siente muy vulnerable. Más que lo personal, lo que preocupa es que se empiece a normalizar esta práctica de ir a cancelar y funar a alguien que piensa distinto; que se vaya a marcar casas. Yo he recibido mucha funa digital. Pero otra cosa es que vayan a tu domicilio a amenazarte. Y sobre todo que se puedan desplazar por la ciudad estos grupos de ciclistas, que supuestamente generan simpatía; que puedan desplazarse por distintos lugares haciendo esto.

-¿Hay cierta impunidad para estos delitos?

-Entiendo que detuvieron a algunos de ellos. Pero los dejan libres altiro. Yo no soy el primero que sufre esto. Lo sufrió Carolina Schmidt (ex ministra de la Mujer, Educación y Medio Ambiente de Piñera) varias veces y otras personas que ni siquiera han denunciado ni contado que esto ocurre.

Esto se transforma en una práctica, que se banaliza y se relativiza. Y a mí me parece que hay que enfrentarlo con autoridad y con claridad. Probablemente habría que pensar en una ley, porque los toman presos y después los sueltan y vuelven a hacerlo. Al final se va a transformar en algo habitual en que puedan ir a tu domicilio a gritarte, insultarte, amenazarte. Y a esto nadie le pone coto. En cualquier país civilizado eso no se puede permitir.

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-Además de agredir, ¿son arrogantes y soberbios?

-Claro. Yo creo que los primeros que tienen que cuidar el lenguaje son la elite política, las autoridades de gobierno. En el período del acuerdo constitucional hubo una campaña comunicacional feroz contra Amarillos. Yo recibí ataques de columnistas escribiendo textos completamente desmedidos. Hay una izquierda más radical que dice que no tiene medios de comunicación, pero que tiene bastante cobertura en prensa y en redes.

Y se genera una caricatura que llega a gente mal psiquicamente; locos por decirlo de alguna manera; gente que no está en sus cabales. Esas personas se toman al pie de la letra lo que leen. Y creen yo soy una mala persona, que yo impedí que se aprobara una Constitución popular, y que planteo una dictadura, etcétera.  Un poco lo que pasó, guardando las distancas, en el Capitolio. Esto es consecuencia de un ataque y una funa sistemática que yo y Amarillos sufrimos durante varios días en medios, que fue bien impresionante.

-¿A qué columnistas te refieres?

-No quiero apuntar a nadie con el dedo. La polarización de las redes te lleva a convertir al adversario en un enemigo a destruir. Esto hay que pararlo, y tiene que ser muy transversal el rechazo a este tipo de actitudes. A mí no me van a amedrentar. Justamente el movimiento Amarillos surgió para enfrentar estas pulsiones totalitarias y fascistas que lamentablemente se han apoderado de una parte de nuestra izquierda. Yo hago un llamado a todos los dirigentes de la izquierda, del Partido Comunista, los dirigentes Frente Amplio, a ser muy tajantes en condenar esto de manera clara, contundente, sin ambigüedades.

-¿Fueron muy agresivos físicamente con tus vecinos?

-Eran muy agresivos, decían: fascistas cul… , asesinos de m… , mueran fachos. Ellos esperaban probablemente que yo estuviera ahí y que saliera.. Yo habría salido a dialogar, a conversar.Todas las veces que me han funado, he dicho: conversemos, por qué estás acá, por qué eres tan agresivo. Yo habría hecho eso y habría tenido que salir. Porque estaba exponiendo al resto de los vecinos. No sé cuál habría sido la reacción contra mi de una turba violenta y muy enfurecida, como la de ayer.

Los insultaron, les tiraron agua, los acusaron de fascistas. Cuando en realidad los fascistas eran ellos, porque sin saberlo en su ignorancia, ellos están haciendo fascismo puro y duro. Esto es fascismo en un grado menor, obviamente, de lo que pasó en Europa cuando se empezaron a marcar las casas de los judíos.

-¿Te preocupa el nivel del debate constitucional?

-A mí lo que me preocupa es que este grado de violencia lo vayamos a tener en el proceso constitucional. O sea, que grupos radicalizados conviertan esto en una práctica permanente. Y empiecen a a perseguir a los expertos, empiezan a cancelar a los que estan participando el proceso, acusándolos de hacer un proceso antidemocrático. Eso me preocupa y yo creo que ahí tiene que haber un rechazo total. No Repetir lo de octubre del 2019. Está vez no puede haber ambigüedad en ningún sector ni de izquierda ni nadie.

-¿Quedó la idea de que Amarillos estaba a favor de una constitución digitada desde la élite?

-Primero se nos acusó de trabar la negociación. Luego se instaló la idea de que nosotros estábamos por una democracia tutelada, lo que es falso. Se levantó la imagen de que si hay  una parte de expertos que  prepare la Constitución significa que es antidemocrático, cuando en realidad es completamente democrático, porque son elegidos por un congreso elegido democráticamente. Eso se ha hecho en otros países del mundo.

Mucha gente que no tiene formación y que de alguna manera está alterada psiquicamente o emocionalmente escucha eso y cree que los amarillos son vendidos, son comprados por la elite, son fascistas y quieren impedir que el pueblo se manifieste en una constitución. En fin. La responsabilidad de la clase política y de los intelectuales es evitar enviar mensajes que luego se diseminan como caricatura por las redes sociales y que pueden terminar en actos de violencia.