Presupuesto 2027: Qué hay tras la fuerte ofensiva del rector de la UC por recortes al financiamiento universitario
Agencia Uno - Rector de la UC, Juan Carlos de la Llera
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Recorte. El rector de la Universidad Católica, Juan Carlos de la Llera, pidió al Congreso no aprobar la partida de Educación Superior del Presupuesto 2027 en los términos propuestos por el Gobierno. El académico intervino en la discusión presupuestaria con una carta de cuatro páginas dirigida a los parlamentarios, la cual no se concentra en una sola partida, sino en el efecto conjunto de varias medidas sobre el financiamiento universitario.
- La Ley de Presupuesto 2026 aprobada por el Congreso asignó $500.570 millones de aportes institucionales a las universidades; ahora llegará a $476.236 millones.
- Se trata de $24.334 millones menos, equivalente a un recorte de 4,9%.
- Para el rector, si las universidades quisieran financiar en 2027 lo mismo que en 2026, esos aportes tendrían que subir a $515.587 millones, considerando el 3% de inflación proyectada.
Las cifras. El primer foco del reclamo De la Llera es el Aporte Fiscal Directo (AFD), que reciben desde 1981 las universidades tradicionales. En su carta lo define como uno de los “cimientos del financiamiento universitario”, porque permite sostener la planta académica, la investigación y compromisos de largo plazo.
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- Estos aportes, de acuerdo al rector, han perdido valor real durante años. El proyecto 2027 ni siquiera congela el AFD: lo reduce. Pasa de $307.378 millones en 2026 a $306.744 millones en 2027.
- El aporte directo cae 3%, unos $9.400 millones, lo que golpea a las universidades estatales y las privadas tradicionales.
- Un informe de Acción Educar señala que las principales inyecciones de recursos a universidades estatales disminuyen en el Presupuesto 2027. En esa línea, el Aporte Institucional a las Universidades Estatales cayó 11,4% (−$13.184 millones), el Plan de Fortalecimiento de Universidades Estatales bajó 34,8% (−$7.731 millones) y el aporte a la Universidad de Chile descendió 13,6%.
- El recorte es más profundo en el Basal por Desempeño, que reciben las universidades privadas tradicionales. El fondo baja de $58.203 millones a $52.560 millones, lo que representa un 12,3% menos en términos reales.

La gratuidad. El segundo frente es la gratuidad. De la Llera sostiene que los aranceles regulados no cubren el costo real de impartir las carreras y que, solo en la Universidad Católica, esa diferencia bordea los $20.000 millones al año.
- Según el rector, la universidad termina absorbiendo esa brecha con recursos que dejan de destinarse a investigación, infraestructura y calidad.
- El proyecto 2027 no reduce esa presión. Acción Educar detalla que el financiamiento institucional para la gratuidad disminuye 0,3% (-$7.819 millones).
- A ese factor se suma que las universidades tienen pocas herramientas para compensar esas diferencias. No pueden fijar libremente sus aranceles, enfrentan límites al crecimiento de matrícula y el proyecto restringe otra de sus fuentes de ajuste: los excedentes del Fondo Solidario de Crédito Universitario, provenientes de los créditos que las propias instituciones recuperan.

El reclamo. “Lo que este proyecto pone en riesgo son los principios sobre los cuales Chile ha construido uno de los sistemas universitarios más sólidos de América Latina”, advirtió el rector en su carta.
- Uno de los puntos centrales de su mensaje es que se están reduciendo recursos para instituciones que, según los rankings internacionales que cita, se encuentran entre las de mejor desempeño de la región.
- De acuerdo con el ranking QS mencionado en el escrito, la UC, la Universidad de Concepción, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y la Universidad Técnica Federico Santa María ocupan los lugares 1, 11, 22 y 49 de Latinoamérica, respectivamente.
- De la Llera precisa que no está pidiendo un aumento de recursos, sino que su solicitud apunta a que los aportes estatales y los fondos destinados a ciencia se mantengan en términos reales. Dejarlos en el mismo valor nominal, sostiene, “equivaldría a un recorte encubierto”.
La respuesta de Arzola. Consultada por la carta, la ministra de Educación, María Paz Arzola, defendió el proyecto y puso el foco en la educación primaria.
- “La decisión que nosotros hemos tomado hoy día es poder priorizar esos primeros años donde se forma cerca del 90% del desarrollo cerebral, que es la primera infancia, que es la educación parvularia”, dijo.
- “Los recursos para los jardines infantiles llevaban años estancados mientras que los recursos para la Educación Superior en la última década se han duplicado”.
