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"Me tatué para salvarme la vida"

BBC - "Me tatué para salvarme la vida"
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Por recomendación de sus médicos, Amanda Munaretti Selbach, de 39 años, decidió tatuarse en su brazo izquierdo los medicamentos a los que es alérgica, además de los que puede tomar sin complicaciones.

Por recomendación de sus médicos, Amanda Munaretti Selbach, de 39 años, decidió tatuarse en su brazo izquierdo los medicamentos a los que es alérgica, además de los que puede tomar sin complicaciones. La idea del tatuaje surgió del miedo a tener que enfrentar una situación en la que Amanda pierda el conocimiento.

Desde que era adolescente, la empresaria Amanda Munaretti Selbach, de 39 años, notó que, al tomar algunos medicamentos que contenían dipirona, sentía hormigueo y picazón en todo el cuerpo.

Al principio, ella creía que los síntomas se debían a que el medicamento estaba funcionando en su sistema y no le importaban las reacciones. Sin embargo, con el paso de los años notó que estas manifestaciones después de tomar la droga empeoraban.

"Mis ojos y mi boca comenzaron a hincharse cada vez que tomaba estos medicamentos. Después se fue agravando hasta que empecé a sentir que se me cerraba la garganta y a tener dificultad para respirar", recuerda.

Con los síntomas cada vez más severos, buscó ayuda médica y, tras hacerse pruebas de alergia, descubrió que era sensible a todos los AINEs (Antiinflamatorios No Esteroideos).

Brazo de Amanda Munaretti Selbach con los nombres de los medicamentos a los que es alérgica tatuados.
Brazo de Amanda Munaretti Selbach con los nombres de los medicamentos a los que es alérgica tatuados.

Los AINEs son aquellos medicamentos que se utilizan para tratar el dolor agudo que resulta de un proceso inflamatorio en el cuerpo. Entre los ejemplos más comunes de estos fármacos se encuentran el diclofenaco, el ibuprofeno, el paracetamol, la nimesulida, la dipirona y el ácido acetilsalicílico.

Para no tener reacciones alérgicas, los médicos le explicaron que Amanda debe tomar medicamentos como antibióticos y corticoides, cuando sea necesario, y así tener una vida sin complicaciones médicas en este aspecto.

Dos embarazos, dos sustos

El primer gran susto de Amanda relacionado con sus alergias fue en 2011, cuando se sometió a una cesárea para el nacimiento de su primer hijo. Conociendo su alergia a varios medicamentos, le alertó a los médicos que la atenderían en el parto. Pero, según ella, no le hicieron caso.

"El médico dijo que necesitaba un antiinflamatorio debido a los riesgos de inflamación posoperatoria. Tan pronto como fui a la habitación después del nacimiento de mi hija comencé a sentirme enferma. Mi cuerpo hormigueaba, mi glotis se cerró, ya no podía hablar y tenía dificultad para respirar. Casi muero", dice.

Para controlar la situación, según ella, fue necesario que los médicos usaran medicamentos como la adrenalina para neutralizar el efecto del antiinflamatorio.

Amanda Munaretti Selbach
Amanda Munaretti Selbach
Amanda descubrió que es alérgica a todos los antiinflamatorios no esteroideos.

Al año siguiente, al dar a luz a su segundo hijo, la mujer le comunicó a los médicos sobre sus alergias y reacciones. Sin embargo, según ella, nuevamente durante la cesárea le administraron medicamentos antiinflamatorios y por segunda vez presentó edema de glotis, una reacción alérgica severa que provoca hinchazón en la garganta que impide el paso del aire a los pulmones.

"Esta vez mi glotis se cerró de inmediato en la sala de partos. Mi obstetra se asustó y todo el proceso para controlar la alergia se tuvo que hacer ahí mismo", recuerda.

Tatuaje

Por recomendación de los propios médicos, Amanda decidió tatuarse en su brazo izquierdo los medicamentos a los que es alérgica y también los que puede usar sin problemas.

Brazo tatuado de Amanda Munaretti Selbach con texto de los medicamentos a los que es alérgica y cuáles sí pueden usar en ella.
Brazo tatuado de Amanda Munaretti Selbach con texto de los medicamentos a los que es alérgica y cuáles sí pueden usar en ella.
Los tatuajes como este de Amanda se llaman funcionales o inteligentes.

"Mi mayor preocupación es tener un accidente, perder el conocimiento y no poder explicar mis alergias. Usar una cadena que describa las alergias o escribirlo en mi billetera o celular no me funciona, porque en el momento de una emergencia, nadie mirará. Con todo ya escrito en mi brazo, no hay forma de que no lo vean", dice.

Tras hacerse el tatuaje en 2018, no volvió a tener complicaciones médicas por el mal uso de medicamentos a los que es alérgica, señala.

Ayuda para los médicos

Los tatuajes como el que hizo Amanda se denominan funcionales o inteligentes, ya que sirven como una herramienta de prevención al indicar una enfermedad o alergia preexistente, además de muchos que informan el tipo de sangre de la persona.

Anuar Saleh Hatoum, especialista en medicina de emergencia del Hospital Santa Paula, en la ciudad de São Paulo, dice que esos dibujos en la piel son, de hecho, muy importantes y son utilizados por los médicos en la primera atención de los pacientes que llegan inconscientes.

"Siempre que llega un paciente, una de las primeras cosas que hacemos es evaluarlo completamente. A partir de ahí buscamos signos clínicos como fracturas y lesiones que puedan explicar su estado y en ese momento revisamos también la cuestión del tatuaje, si hay algo que pueda ayudar en esta primera instancia", afirma.

Los médicos añaden que quienes se tatúan deberían estampar el texto en lugares visibles y estratégicos que suelen ser revisados ​​inmediatamente por los profesionales de la salud, como el brazo y próximo a las venas.

"En cualquier situación de salud crítica, una de las primeras acciones del equipo es proporcionar un acceso venoso para la venopunción. Los brazos son el primer lugar a observar debido a la facilidad de acceso. También forma parte de una evaluación de emergencia retirar la ropa y evaluar de forma completa al paciente", agrega Christian Morinaga, gerente médico de la Sala de Emergencia del Hospital Sírio-Libanês.

"Sin embargo, dependiendo de la situación, puede haber otras prioridades (antes de quitar la ropa), por lo que no es una buena idea registrar alergias en el pecho, por ejemplo", sostiene.

Amanda Munaretti Selbach
Amanda Munaretti Selbach
"Mi mayor preocupación es tener un accidente, perder el conocimiento y no poder explicar mis alergias", dice Amanda.

En el caso de los tatuajes con el tipo de sangre, en caso de necesidad de transfusión, el tipo de sangre tatuado en la muñeca o el brazo facilita y agiliza el proceso de atención al paciente, aseguran los especialistas.

Precauciones al hacerse un tatuaje

Para que un tatuaje no tenga complicaciones, es importante que el cuerpo del que se lo va a hacer sea fuerte, para que la recuperación sea rápida.

Entre los principales riesgos del procedimiento están: infección, cicatrices queloides e incluso transmisión de enfermedades infecciosas, si el tatuador no sigue las normas de higiene y los materiales no son desechables.

Además, las personas con afecciones de la piel como eccema y psoriasis, aquellos con sistemas inmunitarios debilitados y las mujeres embarazadas o lactantes deben evitar hacerse un tatuaje.

Otras formas de comunicar tus alergias

  • Llevar pulseras con tu principal información de salud.
  • Alertar a las personas más cercanas a ti sobre tus alergias.
  • Registrar alergias en el celular (muchos teléfonos brindan información en caso de emergencia).
  • Tener una tarjeta plástica con información de salud en su bolso o billetera.

 

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