Hombre fue detenido tras contarle a ChatGPT que planeaba asesinar a su expareja: "Si no puedo tenerla yo, nadie la tendrá"
Hombre fue detenido tras contarle a ChatGPT que planeaba asesinar a su expareja: "Si no puedo tenerla yo, nadie la tendrá" - AFP
T13 En Vivo
"Voy a matarla antes de que termine este mes". El mensaje quedó registrado en una conversación de ChatGPT y hoy forma parte de una investigación que llevó a la detención y posterior condena de un hombre de 25 años en Florida.
El autor era Darren Zhou, un exanalista financiero que había terminado una relación de seis meses. Tras la ruptura, comenzó a insistirle a su expareja para que retomaran el vínculo. Cuando ella se negó, los mensajes y llamadas continuaron.
La investigación estableció que Zhou no solo hablaba de la mujer con la que había terminado. En las conversaciones con ChatGPT describía sus intereses, los lugares que frecuentaba, los hombres que estaban cerca de ella y sus propios celos.
Con el paso del tiempo, el contenido se volvió más grave. Los investigadores encontraron referencias a violación, asesinato y un posible homicidio-suicidio. La familia de la joven también apareció entre los posibles objetivos.
En otro mensaje, Zhou escribió: "Si no puedo tenerla yo, nadie la tendrá".
Lo que el acusado probablemente consideraba una conversación privada con una inteligencia artificial llegó finalmente a manos de las autoridades.

Acoso inició tras ruptura sentimental
Zhou había mantenido durante seis meses una relación con una joven de 21 años, residente en Lake Worth Beach.
Según declaró ella a los investigadores, decidió terminar porque consideraba que su entonces pareja tenía un comportamiento errático, celoso y controlador.
La joven prefirió comunicarle la ruptura por teléfono porque temía su reacción.
Después de eso, Zhou comenzó a buscarla insistentemente. La llamó, le envió mensajes de texto y recurrió a las redes sociales para mantener el contacto.
Uno de los focos de sus reclamos eran los hombres que comentaban las publicaciones de la joven en TikTok. Zhou cuestionaba esos comentarios y también le reprochaba que hubiera superado "demasiado rápido" la separación.
Ella le pidió varias veces que dejara de comunicarse con ella, pero él no lo hizo.
De acuerdo con los investigadores, Zhou incluso utilizó distintos números telefónicos generados mediante aplicaciones para continuar enviándole mensajes.
La joven comenzó entonces a guardar capturas de pantalla. Algunas de ellas contenían insultos, mensajes de carácter sexual y amenazas.

Las conversaciones con ChatGPT
En marzo, Zhou comenzó a utilizar ChatGPT para conversar sobre la ruptura.
Los registros obtenidos posteriormente por los investigadores permitieron reconstruir parte de lo que ocurría durante esas semanas. El hombre hablaba de su expareja, de sus rutinas y de las personas que la rodeaban.
También expresaba sus celos y su deseo de volver con ella, pero las conversaciones fueron tomando otro tono.
Según un agente que revisó los registros, los mensajes no correspondían a simples descargas de rabia. El funcionario dijo que encontró un patrón de ensayo y planificación.
Los registros entregados a los investigadores solo contenían los mensajes escritos por Zhou y no las respuestas de ChatGPT.
Para entonces, las amenazas ya habían pasado de la exnovia a integrantes de su familia.

OpenAI detectó las señales de riesgo
Los sistemas de seguridad de OpenAI detectaron el contenido de las conversaciones.
La compañía establece que determinados intercambios pueden ser revisados por un pequeño equipo humano cuando existen señales de que un usuario está planeando causar daño a otras personas. En situaciones graves, la empresa puede informar a las autoridades. En este caso, la información llegó al FBI.
En mayo, agentes federales entregaron a la Oficina del Sheriff del Condado de Palm Beach los registros correspondientes a aproximadamente dos meses de conversaciones.
Con esos antecedentes y las pruebas aportadas por la expareja de Zhou, los investigadores pudieron contrastar las amenazas escritas en ChatGPT con los mensajes que el hombre le había enviado directamente a la joven.
Poco después, Zhou fue arrestado.
El hombre pasó dos días en la cárcel del condado de Palm Beach antes de pagar una fianza de 100.000 dólares.
En junio, la fiscal adjunta Ana Cuskova presentó tres cargos: acoso agravado, amenazas escritas de muerte y uso ilegal de un teléfono celular.
La legislación contemplaba hasta 25 años de prisión por esos delitos. El caso, sin embargo, no terminó con una condena de cárcel.
El pasado 13 de agosto, Zhou se declaró culpable de los tres cargos después de alcanzar un acuerdo con la Fiscalía. El juez de circuito Scott Suskauer aceptó el convenio después de conocer que su ex pareja estaba de acuerdo con sus condiciones.
Zhou recibió ocho años de libertad condicional y deberá cumplir una serie de restricciones durante ese período.
Su abogado, Steven Bell, presentó durante el proceso otros antecedentes sobre Zhou.

Según el defensor, el acusado se graduó con honores de la Universidad Northeastern de Boston y nunca había tenido antecedentes penales.
Bell también aseguró que Zhou no tenía armas de fuego, pese a que algunos de los mensajes incorporados a la investigación sugerían lo contrario. "No es una persona violenta. No es una mala persona", afirmó el abogado.
Bell atribuyó lo ocurrido a "un episodio de salud mental muy difícil" y aseguró que su cliente actualmente se encuentra mucho mejor.
El caso deja una particularidad poco habitual: una parte de las pruebas utilizadas por los investigadores no provino de una conversación entre Zhou y otra persona, sino de los mensajes que él mismo había escrito mientras hablaba con una herramienta de inteligencia artificial.
