Mundo

Opositor ruso Alexei Navalny desde la cárcel: "Quiero que sepan que no tengo pensado suicidarme"

Reuters
Por T13
El opositor ruso grabó un mensaje a sus seres queridos anticipándose a un eventual ataque del Kremlin, como el que sufrió en agosto pasado.

El líder de la oposición rusa, Alexei Navalny, encarcelado desde su regreso a Rusia, afirmó el viernes desde la prisión de Matrósskaya Tishiná, donde se encuentra en régimen preventivo, que quería que se supiera que no tiene planes de suicidarse en prisión.

Navalny, en un mensaje en Instagram a través de su abogado, dijo que quería que la gente supiera que se encontraba en buen estado de salud física y mental.

"Por si acaso, estoy anunciando que no planeo colgarme en la reja de una ventana o cortarme las venas o abrirme la garganta con una cuchara afilada", dijo según consignó Reuters, sugiriendo que el régimen de Putin podría hacer pasar su muerte por un suicidio.

Navalny quiso dejar el mensaje a sus seres queridos y sus partidarios de que, si le pasara algo en la prisión preventiva, no sería accidental o por motivos de salud.

"Utilizo la escalera con mucho cuidado. Miden mi presión arterial todos los días y es como la de un cosmonauta, por lo que se descarta un ataque cardíaco repentino. Sé con certeza que hay mucha gente buena fuera de mi prisión y que vendrán en mi ayuda", escribió.

Navalny fue detenido el domingo después de volar a casa por primera vez desde que fue envenenado con lo que Occidente dice que fue un agente nervioso de grado militar que, según Navalny, se aplicó a sus calzoncillos por agentes de seguridad del estado.

El abogado de 44 años, en una prisión de Moscú a la espera del resultado de cuatro asuntos legales que describe como inventados, acusa al presidente Vladimir Putin de ordenar su intento de asesinato. Putin ha descartado eso, alegando que Navalny es parte de una campaña de trucos sucios respaldada por Estados Unidos para desacreditarlo.

Los aliados de Navalny planean protestas a nivel nacional el sábado para intentar obligar al Kremlin a ordenar su liberación.

Las autoridades abrieron un caso penal contra los organizadores de la protesta, acusaron a los aliados de Navalny de intentar alentar ilegalmente a los menores a asistir y advirtieron que los asistentes corren el riesgo de contraer COVID-19.