62 personas viven en el aeropuerto de Santiago: por qué no pueden ser retiradas del terminal
Un total de 62 personas en situación de calle utilizan actualmente el aeropuerto de Santiago para dormir, escenario que ha generado preocupación entre trabajadores por episodios de violencia, consumo de alcohol y drogas, robos y otras incivilidades.
Sin embargo, pese a tratarse de situaciones registradas dentro del principal terminal aéreo del país, la empresa concesionaria asegura que no tiene atribuciones para solicitar que estas personas sean retiradas.

El último catastro establece que entre quienes permanecen allí hay 52 hombres y 10 mujeres, mientras que el 79% son chilenos.
En promedio tienen 47 años y permanecen cuatro meses en el lugar, aunque algunos llevan años viviendo en dependencias del aeropuerto.
¿Por qué no pueden ser retirados?
Manuel Valencia, representante del Aeropuerto Nuevo Pudahuel, explicó que la respuesta está relacionada con la naturaleza del recinto.
“Debido al carácter público del aeropuerto, la concesionaria no tiene la potestad para abordar esta situación, ni solicitar el retiro de estas personas”, señaló.
Por ello, según explicó, una eventual intervención debe provenir de organismos públicos.

“Sólo entidades del Estado como Carabineros, o el Ministerio de Desarrollo Social, pueden abordar esta situación desde la seguridad o la protección social”, agregó Valencia.
El problema requiere además distintos tipos de intervención debido a las realidades que existen entre quienes utilizan el aeropuerto como refugio.
Entre estas personas existen casos relacionados con alcoholismo, drogadicción y problemas de salud mental, además de historias y circunstancias personales diferentes.
Abordaje caso a caso
En el lugar también trabajan organizaciones que intentan acompañar a las personas en situación de calle.
La Corporación Nuestra Casa realiza intervenciones considerando individualmente cada situación, en un contexto donde algunas personas permanecen meses en el aeropuerto y otras llevan años.

El fenómeno, según trabajadores consultados por T13, ha aumentado durante el último tiempo, transformando sectores de los terminales nacional e internacional en espacios donde conviven pasajeros, funcionarios y decenas de personas que encontraron en el aeropuerto un lugar donde pasar la noche.
