Así era el falso cuartel PDI donde mantuvieron secuestrado a integrante de la “mafia china”
Un departamento acondicionado para simular un cuartel de la Policía de Investigaciones (PDI) habría sido una de las piezas centrales de un elaborado plan para secuestrar a un integrante del denominado clan Chen, familia investigada por su presunta vinculación con la llamada “mafia china” en Chile.
Según antecedentes expuestos por Reportajes Teletrece, el inmueble estaba ubicado en un edificio de calle José Miguel Carrera y había sido preparado con diferentes elementos destinados a hacer creer a la víctima que efectivamente se encontraba en dependencias policiales.
El caso es investigado por la Fiscalía Supraterritorial y mantiene a civiles y funcionarios policiales imputados. Todos quedaron en prisión preventiva tras su formalización.

Así era el falso cuartel utilizado en el secuestro
De acuerdo con la investigación, la víctima fue interceptada el 6 de agosto en el centro de Santiago y trasladada en un vehículo institucional de la PDI hasta el inmueble acondicionado como supuesto recinto policial.
En el interior había una mesa rectangular con computadores, carpetas y tazones con el logo de la PDI, artículos que, según los antecedentes de la investigación, habrían sido adquiridos previamente en una tienda institucional.
El montaje incluía además una pizarra con fotografías y una representación de la estructura del clan Chen, similar a las utilizadas para mostrar las conexiones entre integrantes de una organización investigada.
Pero había más. En el lugar también instalaron una cámara de seguridad, un cuadro de Donald Trump, un pendón del FBI y un televisor que reproducía constantemente imágenes de operativos de la agencia estadounidense.
Según la investigación, estos últimos elementos tenían un objetivo específico, reforzar ante la víctima la amenaza de una eventual extradición a Estados Unidos.
El nivel de coordinación habría llegado incluso hasta los vehículos utilizados. Registros incorporados a la investigación mostrarían que, cuando personas relacionadas con la víctima se aproximaban al edificio, desde los vehículos presuntamente utilizados en el operativo se encendían las balizas para reforzar la apariencia de un procedimiento policial real.

La exigencia de $300 millones
Una vez en el falso cuartel, la víctima habría recibido autorización para realizar una llamada telefónica.
Al otro lado estaba Vinko Fodich, exfiscal y abogado relacionado con la familia Chen, quien actualmente también se encuentra imputado en la causa.
De acuerdo con el testimonio de una de las víctimas expuesto en Reportajes Teletrece, durante el cautiverio uno de los involucrados habría mostrado un supuesto documento con una orden de detención.
La misma declaración sostiene que posteriormente se exigió el pago de $300 millones.
Según la versión entregada por la víctima ante los investigadores, Fodich habría recomendado acceder a la solicitud para conseguir la liberación.
El secuestro se habría prolongado durante aproximadamente cinco horas.

Entrega de $30 millones como garantía
Tras las conversaciones, se habría acordado la liberación de la víctima. Sin embargo, antes de concretarla, los involucrados habrían solicitado una garantía.
Esta consistió, según la investigación, en $30 millones, dinero que Fodich y la propia víctima habrían ido a buscar hasta el departamento donde esta última residía.
La indagatoria sostiene que el pago no habría terminado ahí y que posteriormente existieron nuevas gestiones para conseguir que las víctimas continuaran entregando dinero.
La Fiscalía también investiga el presunto uso de recursos policiales, unidades institucionales y documentación falsa para presionar a las víctimas y mantener la apariencia de procedimientos oficiales.

Civiles y detectives imputados
La investigación no apunta únicamente al exfiscal. De acuerdo con los antecedentes presentados por el Ministerio Público, existirían al menos otros nueve involucrados en los hechos.
Entre ellos aparecen civiles y funcionarios de la Policía de Investigaciones.
Uno de los nombres mencionados en la indagatoria es el de Rodrigo Navarrete, inspector de la PDI perteneciente a la Bicrim La Pintana, a quien la investigación atribuye un rol relevante entre los policías involucrados.
También figura Estefano Andreotti, quien posteriormente fue detenido en el marco de otra investigación relacionada con tráfico de drogas sintéticas, además de Angelo Stevens, quien, según los antecedentes expuestos en el reportaje, trabajaba junto a Fodich prestando asesorías financieras.
Tras descubrirse el falso cuartel y avanzar las diligencias, los sospechosos fueron identificados y detenidos.
Finalmente, los imputados fueron formalizados y quedaron en prisión preventiva, mientras la Fiscalía Supraterritorial continúa desarrollando diligencias para determinar las responsabilidades individuales y esclarecer completamente cómo se organizó el presunto secuestro.

