Familia vive drama en funeral: fueron a enterrar a su madre y había otro cuerpo en la tumba
Un confuso y doloroso episodio se registró en el Cementerio Parque del Mar de Concón, donde una familia denunció que la tumba que habían adquirido previamente ya estaba ocupada por otra persona al momento de realizar un funeral.
El hecho ocurrió el pasado 11 de marzo, cuando los cercanos de Lidia Suazo llegaron al recinto para darle el último adiós. Sin embargo, en medio de la ceremonia se percataron de que algo no estaba bien.
Según relataron, mientras trasladaban el ataúd, fueron dirigidos a un lugar distinto al acordado, lo que encendió las primeras alertas entre los presentes.
Descubren que la tumba estaba ocupada
La sorpresa fue aún mayor al constatar que en la sepultura destinada a Lidia Suazo, donde además descansaban los restos de su esposo fallecido hace cinco años, ya había sido enterrada otra persona que no tenía relación con la familia.
De acuerdo con los antecedentes, el recinto habría realizado previamente otro funeral en ese mismo espacio, generando la superposición de sepulturas.
“Nos dimos cuenta de inmediato que algo estaba mal”, señalaron cercanos, quienes enfrentaron la situación en medio del dolor por la despedida.
Mientras la familia intentaba entender lo ocurrido, trabajadores del cementerio comenzaron a remover la tierra del lugar que había sido adquirido con anterioridad, reconociendo que efectivamente se había cometido un error.
Un familiar indicó que desde el recinto les explicaron que se trataba de “un error administrativo”, confirmando que los restos de otra persona habían sido enterrados en esa tumba.
Indignación por manejo de la situación
La molestia aumentó luego de que, según denunciaron, desde el cementerio se les ofreciera una compensación que consideraron insuficiente frente a la gravedad de lo ocurrido.
“Me ofreció una tarjeta de 20 mil pesos para comprar café y galletas para las 180 personas que estaban en el cementerio”, relató una de las afectadas.
El caso ha generado indignación en la comunidad de Concón, mientras la familia evalúa posibles acciones legales tras lo ocurrido en un momento que debía ser de recogimiento, pero que terminó marcado por un grave error.

